Capítulo 1 - El Comienzo
Todo comenzó en un soleado día de primavera, en el sendero donde el sol calienta y las sombras refrescan. Cuando las civilizaciones se encontraban una a la otra, estas luchaban por su sobrevivencia o se escondían de una energía negativa maligna llamada Rakdefa.
Este ser llamado Rakdefa era un ser que materializaba la negatividad. Todos los seres vivos del universo luchaban contra él. Sin embargo, nadie sabía que, por muy perfecto y complejo que fuera todo, existía un plan para vencer a Rakdefa, pues su comportamiento debía de ser equilibrado. Este ser aniquilaba todo a su paso, sin dejar rastro en algunos casos. Como resultado, los seres vivos de todo el universo huían de sus hogares. Un agujero negro dentro de otro agujero negro es el resultado del paso de Rakdefa a través de planetas, estrellas y galaxias. Civilizaciones enteras fueron aniquiladas.
Al mismo tiempo, aquellos seres con fe, creaban una leyenda sobre los sobreviventes de cada civilización. Rakdefa sembraba terror, y ese terror se extendió por todo el universo. Algunos espíritus de los planeta se retiraron a distintos lugares, obligados a abandonar sus misiones, hogares y vidas cotidianas por temor a Rakdefa y al terror de que su energía pudiese matarlos.
El núcleo de cada civilización eran los espíritus y, sin ellos, la magia, la creencia y la fe se perderían. Rakdefa incluso encontró la forma de destruir el planeta de los Árboles de la Creación, llamado Wanmseclox. Este lugar era el Edén de los creadores, que contenía todo lo imaginable y aún más. Nadie sabía con exactitud de dónde provenían los Árboles de la Creación. Lo único que se sabía era que eran los creadores de todo lo que vemos, tocamos, olemos, sentimos y saboreamos, así como de todos los seres vivos y objetos inanimados como edificios, rocas o lámparas. Solo aquellos con vibraciones mágicas, místicas y telepáticas conocían sus nombres y la verdad sobre ellos. La leyenda cuenta la historia de Rakdefa: podía ser el día más feliz de tu vida, pero de repente el cielo se oscurecía, la luz se apagaba, los gritos comenzaban y, con esa vibración, la energía negativa lo invadía todo a su paso. Quienes eran capturados no tenían opción, pues se veían obligados a trabajar para Rakdefa, y si se oponían, los mataría o los convertiría en su esclavo de por vida. Cualquier sufrimiento, arrepentimiento, terror, miedo, llanto, grito, odio, ira, locura o pensamiento negativo fortalecía a Rakdefa, incluso si no deseaban experimentar esos sentimientos y darle la energía suficiente para continuar su misión de convertir todo el universo en una constante oscuridad de terror con energía negativa.
Así comenzó la historia de Rakdefa. Según la leyenda, los mayores tesoros se guardaban en el núcleo de cada planeta, estrella o galaxia. El tesoro eran los guías espirituales, como se mencionó anteriormente. Sin ellos, las civilizaciones carecerían de la guía espiritual necesaria para la sobrevivencia de su alma y la energía que la impulsaba a vivir en ese momento. Algunos planetas estaban deshabitados cuando los espíritus y sus civilizaciones llegaron para refugiarse de Rakdefa. Los espíritus y las civilizaciones aprendier