Cuando nos enfrentamos a la idea de la intimidad, muchos de nosotros nos detenemos. Nos rehusamos a la idea de hablar sobre un tema tan incómodo y delicado, incluso con el sentido de relativa seguridad que ofrece el programa de Al-Anon. No es un tema extremadamente común durante las reuniones, así que, a menos que estemos participando de un estudio del Cuarto Paso o estemos asistiendo a un taller, es posible que jamás consideremos hablar acerca de la intimidad en un contexto grupal. Incluso haríamos una pausa al pensar en compartir sobre este tema con una sola persona, como nuestro Padrino o Madrina, o un compañero de Al-Anon en quien confiemos mucho.
Y, aun así, la necesidad existe. Muchos de nosotros sentimos que estamos marginados, permanentemente separados de todas las demás personas en nuestras vidas, incluso de nuestros compañeros miembros de Al-Anon. Añoramos conectarnos con otros seres humanos, pero no tenemos idea de cómo hacerlo. Descubrir cómo formar y mantener relaciones íntimas en todos los aspectos de nuestras vidas es esencial para nuestra recuperación. Si no podemos sentir que somos «una parte de» en vez de «estar aparte de», nunca dejaremos atrás los sentimientos de aislamiento, los cuales son un efecto sumamente debilitante de la enfermedad del alcoholismo.
Para muchos de nosotros, la palabra «intimidad» evoca pensamientos de sexualidad, y no va mucho más allá de eso. Ya sea que nos hayamos criado afectados por la enfermedad del alcoholismo, o que hayamos sido afectados en etapas posteriores de nuestra vida, darle la bienvenida al tema de la sexualidad dentro de nuestras mentes puede ser algo imposible, o al menos imposiblemente incómodo. Tal vez hayamos internalizado la idea de que el sexo es algo sucio, tabú, y que nunca debe ser mencionado durante una conversación respetuosa o como parte de ninguna conversación. Para aquellos de nosotros que hayamos sufrido abuso o acoso sexual, pensar en sexo puede ser doloroso o aterrador; podría parecer más seguro evitar hablar del tema —y quizás evitar el sexo mismo— por completo. Otros quizás nos hemos lanzado a tener relaciones sexuales sin pensarlo mucho, y quizás dudemos de si debemos examinar nuestras actitudes acerca del sexo por miedo a que eso pueda tener repercusiones.
Aunque la intimidad es ciertamente un elemento necesario para una relación sexual saludable, el sexo no es la dimensión completa de la intimidad. La intimidad, tal y como la llegamos a comprender en Al-Anon, no es exclusivamente de carácter sexual, sino que más bien incluye sentimientos de cercanía, seguridad, conexión y confianza. Cada uno de nosotros tal vez experimente la intimidad en nuestras relaciones con otros, con nosotros mismos y con nuestro Poder Superior. Algo tan simple como dar y recibir abrazos al final de una reunión puede ayudarnos a formar una conexión poderosa con otros.
No obstante, puede que los efectos del alcoholismo sean un obstáculo entre nosotros y los demás, y que ello afecte nuestra habilidad para experimentar la cercanía de las relaciones personales de una manera saludable. He aquí algunos puntos de vista que han compartido los miembros de Al-Anon acerca de la intimidad:
•«En un momento dado tras mi divorcio, de verdad creí que mi destino espiritual era la soledad».
•«Yo creía que, si tenía sexo con esos hombres, podría de alguna manera hacer que me amaran y que se quedaran».
•«Solía creer que hacer el amor era algo que comenzaba temprano en la mañana con un intercambio de miradas, un beso o una caricia, y que pasarían más cosas a medida que transcurriera el día. Pero ahora, su hablar embriagado, los pensamientos repetitivos y el olor de su aliento me han quitado las ganas por completo».
•«Aunque me entregaba físicamente con libertad, ocultaba mis emociones y mi vulnerabilidad».
•«Antes dormíamos tan entrelazados que me era difícil moverme. Ahora cada uno busca su lado de la cama y, si nos tocamos por accidente, nos alejamos bruscamente».
•«Nunca me entregué a otra persona con todo mi ser. Yo no podía expresar intimidad con nadie. Sentía que no valía la pena que me conocieran».
•«Yo creía que, para tener cualquier tipo de relación, era necesario encubrir, mentir (por omisión) y agradecer por cualquier migaja que recibiera».
•«La regla en mi hogar de origen era la modestia extrema, e incluso la charla que recibí sobre ‘la cigüeña’ antes de comenzar a salir con una pareja duró alrededor de un minuto».
•«Cuando era adolescente, tenía mucho miedo de la sexualidad de mi padre porque, cuando él bebía, le hacía acercamientos sexuales a mi madre. Tenía miedo de que, cuando él estuviese borracho, me confundiera a mí con mi madre».
•«Nos mudábamos con frecuencia. Desistí de hacer amistades nuevas durante mi niñez. Había mucha soledad. Aliviaba mi dolorosa soledad con comida y con libros».
•«Nunca recibimos abrazos y no recuerdo que me hayan abrazado. Sí recuerdo que, cuando llegábamos a casa tras viajar en el automóvil, pretendía haberme dormido para que mi papá tuviera que llevarme cargado a la casa. Ahora creo que lo que ocurría era que anhelaba ese contacto físico».
Con tantas barreras para lograr la intimidad en las relaciones, ¿cómo podremos comenzar a superar el daño que ha causado el alcoholismo en nuestras vidas? Tal vez vengan a nuestra mente algunos instrumentos del programa cuando consideramos examinar el problema de la intimidad. Hacer un inventario del Cuarto Paso puede ser muy útil. Quizás escojamos trabajar en los capítulos de «Amor», «Intimidad» y «Relaciones sexuales» en el libroPlan detallado para progresar (SP-91) de manera individual, con un Padrino o Madrina, o un compañero o compañera de Al-Anon. Podríamos asistir a una reunión del Cuarto Paso o a un taller sobre la intimidad durante algún evento que se lleve al nivel de Distrito o de Zona de Al-Anon. No importa cómo nos acerquemos al tema, el examinar cuidadosamente nuestras experiencias y actitudes pasadas y presentes en torno a la intimidad puede ser muy revelador e indispensable para nuestra recuperación.
Nunca me acerco demasiado a la gente
Solía pensar que la palabra «intimidad» se refería a las situaciones sexuales de los adultos. No fue sino hasta que asistí a Al-Anon durante algún tiempo que me percaté de que la intimidad se puede tratar de muchas partes de mi vida que no tienen nada que ver con el sexo. Aprendí una nueva definición de intimidad y, con ese conocimiento, me di cuenta de que apenas tenía intimidad con mis amigos, con Dios, con mi Madrina o incluso conmigo misma.
La única razón por la cual puedo reconocer cuán apartados de mí he mantenido a los demás siempre, sin importar cuán cerca estén de mí físicamente, es que estoy tratando de ser más auténtica y vulnerable en mis grupos de Al-Anon. Cuando yo estaba en la escuela, la gente pensaba que yo era muy popular y tenía muchas amistades, pero en realidad, solo conocía a mucha gente. Era como si tuviese una burbuja a mi alrededor. Aun las pocas personas que consideraba como amigos cercanos eran mantenidos a raya. Por supuesto, yo no era consciente de la ausencia de intimidad en mi vida; yo creía que lo que hacía era normal y que así era lo más cercanas que las personas estaban unas de otras. Yo no creo que mis padres tuvieran intimidad emocional entre sí o conmigo, pese a que se esforzaban mucho para aparentar que había unidad familiar en las fotos y durante las visitas familiares.
A través de Al-Anon, he logrado tener mucha más intimidad con Dios y creo que eso me ha dado la valentía para intentarlo con amistades, con mi Madrina y con mi esposo. Me ha sorprendido verdaderamente ver cuán poco vulnerable soy todavía con las personas habitualmente. Creo que los problemas de intimidad y sexualidad son una gran parte de los resultados de haber sido afectada por el alcoholismo. Es un tema del que no se habla, y estoy feliz de ver que hay más apertura para hablar de ello.
Mis pensamientos distorsionados contribuyeron a los problemas en nuestro matrimonio
La intimidad: Siento un anhelo muy profundo de experimentarla, y a la misma vez le tengo mucho temor. Tengo un gran deseo de experimentar intimidad física, emocional y espiritual. Deseo permitir que alguien me vea por quien realmente soy a medida que confío en que yo seré aceptado y apoyado. Deseo estar en una relación en la que me sienta seguro al estar desnudo —literalmente y en sentido figurado— y aun así ser...