: Cristian Peralta Núñez
: Justicia y bioética Desafíos desde contextos de pobreza, desigualdad y exclusión social
: Universidad Pontificia Comillas
: 9788473991841
: Cátedra de Bioética
: 1
: CHF 12.60
:
: Philosophie
: Spanish
: 316
: Wasserzeichen
: PC/MAC/eReader/Tablet
: ePUB
Esta obra propone una bioética situada, cívica y socialmente comprometida con la justicia. Cristian Peralta Núñez parte de contextos marcados por la pobreza y la exclusión para replantear el papel de la bioética contemporánea. A través del análisis de autores como Rawls, Sen, Walzer y Fraser, el libro propone una 'mesobioética' capaz de operar en los marcos locales con una visión transformadora que conecte pensamiento y acción pública.

Doctorado en 'Filosofía: Humanismo y Trascendencia' de la Universidad Pontificia Comillas. Madrid, España. Grado: Doctorado. Fecha de obtención: 2022. Tesis: «Recuperar la Justicia: La bioética como movimiento social». A. in Applied Philosophy (Health Care Ethics). Loyola University Chicago. Chicago, Il; Estados Unidos de América. Grado: Magister. Fecha de obtención: 2010. Tesina: «An (otherwise) Wanted Pregnancy». Licenciatura en Humanidades y Filosofía. Instituto Tecnológico de Santo Domingo, República Dominicana. Grado: Licenciado. Fecha de obtención: 2009. Tesina: «El aborto: Una mirada multidimensional». Otros estudios Bachillerato en Teología. Pontificia Universidad Católica de Chile. Santiago de Chile, República de Chile. Grado: Bachiller. Fecha de obtención: 2014. Examen de grado: Aprobado (dos menciones de honor). Máster en Espiritualidad Ignaciana. Universidad Pontificia Comillas. Madrid, España. Grado: Magister. Fecha de obtención: 2019. Trabajo Fin de Máster: «Elegir en tiempos de incertidumbre. Proponer los 'tiempos para hacer sana y buena elección [Ej 169-189] en la cultura contemporánea».

PRÓLOGO


En tiempos tan complejos como los que vive el mundo, en los que la irracionalidad pareciera andar desbocada por caminos del populismo, la posverdad y la polarización, cuando no de la cruel violencia destructiva, hay personas que deciden seguir pensando y afrontando las cuestiones duras y difíciles de la existencia personal y de la vida social desde la filosofía. Una de esas personas es el autor de este libro: el jesuita dominicano, Cristian PeraltaNúñez, que, en su deseo de plantar cara a los desafíos de los contextos sociales de pobreza, desigualdad y exclusión social que en su país natal ha conocido, decidió confrontar a la bioética de costuras liberales con la justicia de hechuras sociales. Ese es un modo concreto de hacerle frente a un nuevo nihilismo que no sólo diluye los conceptos y categorías que tenían un peso filosófico acrisolado, sino que hasta pretende eliminar la posibilidad misma de debatir sobre las ideas. Lo que en la Grecia clásica supuso la filosofía como superación de la tragedia, sigue vivo en trabajos de filosofía moral como el presente, asumiendo la llamada a pensar sobre lo esencial de la vida desde las capacidades dellogos —palabra y razón— que distinguen al ser humano: deliberar y pensar con justicia y cordura, combinando la sabiduría práctica (phrónes) y la templanza (sophrosyne) como réplica a la impotencia del “padecer lo terrible” [pathin to deinón] a lo que exponía la tragedia y a lo que hoy arrojan algunos poderosos empeños irracionales de nuestro tiempo. Unas y otras son voces de la “no-filosofía”, como las llamó Paul Ricoeur reflexionando sobre el paso de la tragedia a la filosofía.

El razonamiento ético que en el libro que presentamos se practica está inserto dentro del campo interdisciplinar de la bioética contemporánea que rebrotó en EE.UU. en los años setenta del siglo XX, y encontró en la filosofía su hogar epistemológico primero y su identidad última, yendo más allá de una simple aplicación mecánica de teorías y conceptos filosóficos tradicionales a situaciones particulares. Sobre la tan traída y llevada cuestión de la identidad y el estatuto epistemológico de la bioética, me resulta muy esclarecedora la posición del profesor Jorge Ferrer, SJ, de quien quiero hacer aquí memoria agradecida, cuando recordaba que, con la bioética, estamos haciendo ética, pues la pregunta de fondo que plantea y que le confiere unidad e identidad epistemológica al discurso, no se refiere sólo tanto a cuestiones de hecho, sino fundamentalmente a los juicios axiológicos justificados en la situación que orientan en la toma de decisiones en orden a una praxis que contribuya al genuino bien de las personas en la comunidad.

Y si la ética —filosofía moral— es la que da identidad epistemológica a la bioética, el objeto estudiado es la justicia, cuyo manto se extiende a buena parte de las cosas que más nos importan a los seres humanos, ya que, de hecho, pocas hay que no guarden directa relación con ella. Con ella se relacionan el uso del poder, las crisis económica y política, la emergencia ecológica, la igualdad de derechos entre hombre y mujer, la exclusión social, el desempleo, la inmigración, los crímenes contra la humanidad o la guerra, los derechos de las personas con discapacidad o la distribución de los recursos sanitarios, por mencionar algunos asuntos de una lista que se podría alargar casiad infinitum.

Las teorías de la justicia comparten que sus demandas son parte del campo de la obligación, y no de la supererogación; difieren, eso sí, respecto a dónde trazar la frontera entre estos dos campos y también en lo que entienden por lo justo. Filosóficamente hablando, la aceptabilidad de cualquier teoría de la justicia está determinada por la fuerza mor