| En un rincn junto al horno y el lavarropas, lugar resignificado cual cuarto propio, la narradora divaga, reflexiona, ama y odia, recuerda, escribe. Sobre todo escribe. Desde la crnica de un workshop de arte en Ro de Janeiro al que fue invitada como traductora hasta la ltima pelea con su pareja porque l lava los platos sin amor.Cecilia Pavn transita con total impunidad entre los detalles m?s insignificantes de la vida cotidiana y aquellos cannicamente considerados propios del arte y de la literatura, dejando ver las continuidades, a veces imperceptibles, entre ambos.Y en este ir y venir que borra lmites y fronteras construye Todos los cuadros que tir, un libro de relatos hecho de inmoladas confesiones, fugaces apuntes en libretitas olvidadas y declaraciones de principios estticos y polticos. La inevitable consecuencia de una artista que vive su vida como una obra de arte. |