| Con una sensibilidad realmente profunda, el autor ofrece un poemario en el que se mixturan a partes iguales dos grandes pares de experiencias: primero, la ternura admirada y el agradecimiento, luego, el inmenso dolor y la bsqueda del porqu.El estilo narrativo de los poemas, junto con el empleo de un lenguaje cotidiano que no retrasa ni desfasa la comprensin por parte del lector, nos permite disfrutar de una de las grandes virtudes de la obra: seguir una historia, acompaar un proceso que conocemos en sus diferentes etapas. As, sufrimos a la par del yo lrico, en tanto aprendemos a admirar lo que l admira y a aorar lo que pierde.Celebro la opcin de transformar en arte una experiencia de ruptura y crisis tan honda. En este contexto, las palabras de cada poema generan una herida y al mismo tiempo comienzan a suturarla, contribuyendo a la sanacin, pero nunca al olvido.Constanza Tanner |