| Desde hace m?s de una dcada comenzaron las travesas en bicicleta y siempre estaba en agenda poder transitar Cuba, pero por diversos motivos, otros destinos fueron prioritarios. Luego sucedi la muerte de Fidel y esto apur la decisin para poder conocer el pas antes de que grandes cambios se dieran.Con la experiencia ganada de transitar otros pases en bicicleta, con el ojo acostumbrado y el espritu abierto a otras realidades, lleg el momento de transitar la isla a puro pedal. Nunca fue el objetivo de andar por las zonas preparadas para el turismo, sino buscar el contacto con los ciudadanos y campesinos, vivir su realidad, compartir sus tiempos y sueos, cosa que sucedi en largas charlas.El libro expresa por un lado lo vivido, dejando de lado los prejuzgamientos que miradas hegemnicas ponen en nuestras mentes, andar con libertad por caminos poco transitados, recibir el saludo emocionado de los peones de caa de azcar, que al ver la bandera argentina nos reciban como hermanos que le habamos cedido a la persona ejemplar de su patria como lo es el Che.Por otro, revela una geografa impensada, sus playas y mares son lo conocido pero sus sierras, mogotes, pantanos y praderas hacen diversa una pequea tierra. La travesa fue un dejarnos llevar de un lugar a otro por carreteras casi para nosotros solos, compartiendo sus viviendas, comprando en los mismos mercados, escuchando las voces, viviendo sus tiempos que corren sin apuro. De sus muros que hablan, aprendimos sobre historia, valores, y la prioridad de lo colectivo por sobre todas las cosas.Este texto es una invitacin a sumergirse en una sociedad distinta, ni mejor ni peor, relatada desde la experiencia y vista desde la velocidad de la bicicleta. |