En el vasto territorio del humedal paranaense y a lo largo de una ristra de cuentos, una vez m?s se nos representa el misterio de la condicin humana. O, si se quiere, se nos presenta lo que quiere mostrarnos un ita&apos,nguech?. Lo hace a travs de un desenterrador, de un utopista, de un demonio enamorado, de un camorrista, de un clon de Dios, de un cham?n mocov, de la Llorona, de un neandertalense, de un muchacho que hace caca fosforescente, de un gourmet, de la Muerte, de pescadores y bolaceros, de una pitonisa, de un titiritero, de un antroplogo victoriano que aprende a leer la existencia en guaran, de un fotgrafo?'En guaran, espejo se dice ita&apos,nguech?. Sin embargo, no cualquier espejo es un ita&apos,nguech?. O sea, no cualquier espejo provoca en quien lo ocupa la sensacin de estar frente a alguien que reclama ser descubierto (?). Si bien sus detractores aseguran que distorsiona, nadie ha osado atribuirle la capacidad de mentir. El que encontr Kamb? Cuerito reflejaba lo pretrito en tiempo presente: fue gracias a su servicio que conoci a su bisabuelo -puede que haya sido su bisabuela-'. Mbop Kuruz |