: Fernando Gonzalez
: El Hermafrodita dormido
: Hipertexto S.A.S
: 9789587203691
: 1
: CHF 3.90
:
: Essays, Feuilleton, Literaturkritik, Interviews
: Spanish
Siempre hay seres humanos detr?s de nuestras acciones. Por ejemplo, al publicar mis libros he sentido que sera muy bueno que Alfonso y Jos Vicente Gonz?lez dijeran que estaban agradables. El ltimo muri en 1932. Me falta un ala. Este es para Alfonso. Aparecen tantos jvenes y mueren tantos colegas de juventud, que estoy medio muerto, por lo menos se me quita el miedo a la muerte. Las nuevas juventudes son como nuevas visitas, con quienes no encontramos qu decir. Decididamente, pasados los treinta aos, cada da es m?s evidente que nuestro puesto en la tierra lo necesitan y reclaman otros. ?Abran campo, pues, queridos amigos muertos, que me siento empujado hacia vosotros! Pero mientras tanto cantemos a la juventud, que es lo nico. Lo dem?s son las meras nadas. La juventud es bella aunque no se bae. Por eso, por amor a ella, para no separ?rmele, he querido permanecer siempre aficionado y no ser profesional. As puedo contradecirme, no tengo obligaciones, me parece que estoy an en el colegio de los jesuitas y que no he terminado mi documentacin. Porque soy tambin un jesuita soltado. Me da hasta risa pensar en el asco que le tengo a la terminacin de los estudios, a la vejez y a la muerte. Porque cuando uno cree que ya sabe una cosa, es porque ya se muri. Todos son muertos, menos los que nos documentamos y nos documentamos, como los jueces que se demoran y se demoran. El juicio? ?Va! Eso es matar el proceso filosfico? Lo nico que s es que la filosofa es un camino, una amistad y no un matrimonio con la verdad. ?sta no se ha casado, es virgen, una virgen juguetona. Quien afirme que ha posedo la verdad es un? viejo sofista.