: Javier Navarro-Soto Egea
: Hasta que nos duelan las costillas
: Carmot Press S.L.
: 9788412855470
: 1
: CHF 7.90
:
: Lyrik
: Spanish
Me atrevera a decir que uno de los viajes principales que propone Hasta que nos duelan las costillas es un intento de pasar de la vergenza de anunciarse -o sea perdn por la interrupcin / o sea perdn por la intensidad- al encuentro de referencias a las que aferrarse. Es el paso de una infancia marcada por la ausencia de conceptos y de relaciones a la adolescencia plagada de toda una mitologa cultural. Ah aparece todo lo pop: nuestras cantantes favoritas de la adolescencia, las series de instituto, los coming of age.-Del prlogo de Juanpe S?nchez LpezHasta que nos duelan las costillas es un poemario -o mejor, un poema en plano secuencia de ochenta p?ginas- que irrumpe en la tradicin de las obras de maduracin personal en forma de Notre-Dame ardiendo. Escrito en el verano de 2020, Javier Navarro-Soto Egea se vaca en los ltimos aos de su adolescencia para intentar conseguir la foto fija de ese momento clave de su vida. Sus versos son indomables y an?rquicos, como los de un joven apesadumbrado que escribe en su loco y triste diario sus confesiones m?s ntimas y patticas, sus miedos y fobias, pero tambin los destellos de felicidad explosiva y los momentos de exaltacin de la amistad en una noche de verano baada con vodka barato. Hay en este poemario ese sentimiento de arder al ritmo de una cancin petarda, de no poder parar de bailar, mientras se mira de reojo y con cierta melancola cmo se est? plantando la semilla de lo que algn da ser?s como adulto, una edad inevitable a la que ir, pero que quieres evitar a toda costa.Javier Navarro-Soto Egea es la voz de todos los que jug?bamos en las plazas, de los que nos encerr?bamos en casa con la game boy, de los que ahora vemos Paquita Salas con nostalgia y escuchamos msica de Lorde con la luz apagada para que no nos vean llorar. Su poemario es un grito para todos los adolescentes que buscan su sitio en el mundo, y para los que lo buscamos cuando lo ramos y no lo encontramos.