| Estructurada como un gran reportaje, la genialidad de la obra de Reed radica en el mtodo de montaje documental que emplea, que le permite vincular sus vivencias como testigo directo de la revolucin (su presencia en asambleas, en grandes concentraciones, en debates fundamentales, en la mesa de diferentes grupos sociales, en puestos militares, en posadas, en los cruces de caminos) con la frentica marcha general del proceso revolucionario, a travs de documentos pblicos, recortes de prensa, carteles callejeros y entrevistas, como las que sostuvo con Trotsky o Krenski.Asimismo, y aunque acrrimo partidario de la Revolucin, Reed supo mantener la distancia y ejercer tambin una voz crtica sobre aspectos puntuales de este proceso, sin por ello perder de vista el fulgor emancipatorio que lo atraviesa. |