| Montaas que paren gente, gente que resbala por la montaa en juegos suicidas, santos que bailan y santos que se desplazan ocultos, unos que hacen surcos y otros zanjas, gallos y bandoleros, indios y guaqueros, tambores y museos, danzantes y trompos, alfareros y polticos, sombreros y pocs, vasijas envidiosas y sombreros vueltiaos, fiestas y brujera, tambores y pics, todo estos elementos, sustancias, lugares y personas son los objetos de estudio de este libro. Desde el Grupo de Estudios Etnogr?ficos de la Pontificia Universidad Javeriana se plante la pregunta por los lmites y por el campo de accin de la antropologa y de estas reflexiones surgi una apuesta por poner en duda las clasificaciones, y el hecho mismo de clasificar, abogando por un tipo de investigacin transgnero que, si no es antropologa, es antropologa transgnero.En este conjunto de estudios est?n las resonancias que justifican la presencia de textos raros y que mantienen la conviccin de que la antropologa s est? obligada a hablar de la realidad o de las realidades y que esto la obliga a hacer diferente para pensar diferente. Aqu no se trata de un listado estril o de vietas analticas, sino de un montaje vvido que transgrede las fronteras de la razn o de lo social, de lo poltico o de lo jurdico, de la moral o de lo simblico, de los gneros de pensamiento, incluso de aquellas fronteras que separan tan flagrantemente la teora de la etnografa. |