: Santiago Alcazar Mourino
: La fábrica de lápices
: Tregolam Literatura S.L.
: 9788416882090
: 1
: CHF 4.40
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: Deutsch/weitere Fremdsprache
: Spanish
Trabajaba en la f?brica de l?pices. Cada maana, con las primeras luces que se filtraban entre las ramas de los ?rboles, sala de mi casa situada sobre el balcn del mar. Descenda por las pendientes, pisaba la tierra y la hierba, atravesaba los bosques y me sentaba a la popa de aquella lancha que surcaba la ra y me dejaba a los pies de la colina en donde estaba la f?brica. Todava tena pensamientos propios, todava no me los haban arrebatado. En la f?brica encapsulaba el grafito en el interior de los l?pices Johann Sindel (dorado sobre negro clase extra nmero dos). Mis manos de plomo refulgan en la oscuridad. Tus manos eran de colores.Pero un da la f?brica cerr y tuve que buscar otra ocupacin. Jam?s volv a tener un trabajo como aquel. Cruzamos el mar seco hacia la ciudad del viento y mi sombra me abandon. Las lneas de mis manos comenzaron a desaparecer y tu iniciaste tu trabajo de Penlope. Cada noche tratabas de prolongar las lneas de mis manos que desaparecan durante el da, mientras me internaba en la espesura.Por las noches trataba de reconstruirme, de rehacerme del derribo del da a da. Esperaba a mi sombra que viajaba libre a pases lejanos y me contaba las historias al odo mientras dorma. Yo ya era otro.Pero un da lo v, cre reconocerlo cruzando la calle cojeando, con su barba blanca larga y su pelo encrespado del mismo color. Era el hombre que seleccionaba la madera de cedro en el interior de los bosques americanos. Lo segu olvid?ndome de horarios, entrando en la vida autntica, con el plomo y mis pensamientos olvidados empezando a latir en mi interior. Te segu a lo largo del curso de un riachuelo urbano y viendo como te metas en tu cabaa. Me llev unas piezas de madera que haba apoyadas en el exterior de tu pequea casa, saba de donde venan. Buscaba mi ltima oportunidad