Oráculo de tristezas La melancolia en su historia cultural
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David Pujante
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Oráculo de tristezas La melancolia en su historia cultural
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Pensodromo, S.L.
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9788494752070
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1
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CHF 6.60
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Weitere Religionen
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Spanish
Este libro se enmarca en una coleccin de psiquiatra que aspira a ser una alternativa humanista al cientificismo pragm?tico, al reduccionismo biolgico que ha secuestrado la disciplina. Y esa orientacin rebelde, que cuenta con numerosos apoyos -fenomenolgicos, existencialistas, hermenuticos o lingsticos-, tiene en la melancola uno de sus refugios principales. El positivismo psiqui?trico, es decir, la medicina aplicada a los problemas mentales, donde se encuadr la psiquiatra desde su nacimiento a principios del siglo XIX, intent de inmediato la transposicin de los sufrimientos psquicos en enfermedades. Un procedimiento de reduccin y encajamiento nosolgico que enseguida encontr en la melancola una resistencia inflexible. La melancola se opuso, como ninguna otra experiencia mental, a esta tendenciosa metamorfosis. La encar sencillamente aprovechando el car?cter familiar de su malestar, esto es, su semejanza y continuidad con la tristeza que experimentamos en la vida ordinaria. La pena que sentimos en condiciones normales se vive con lisa y llana naturalidad, buscando los motivos que la despiertan en el entorno y en el interior del psiquismo, sin recurrir a causas cerebrales extraordinarias.Este texto que presentamos viene a alimentar a la Otra psiquiatra y a recordarle su obligacin principal, que no es otra que entender al sujeto como sujeto, y a sostener la tristeza como sentimiento, como emocin y como sntoma de cualquier dificultad psicolgica. Para ayudarnos a alcanzar ese objetivo contamos con este libro, donde vamos a encontrar pormenorizada la sabidura que ha acumulado el hombre, a lo largo de los siglos, sobre ese testimonio de su imperfeccin que, segn la Enciclopedia de Diderot, constituye la tristeza del hombre. El lector de este texto tiene ante s muchos de los escenarios en los que la melancola ha influido en los asuntos humanos, y slo le cabe juzgar en torno a cu?les permanecen inclumes, indisolublemente atados al tiempo, y cu?les han sido desplazados y abandonados a la inercia del pasado. Pero torcer? su entendimiento si se obliga a creer que la modernidad y la ciencia han borrado la historia y no se conserva nada de lo anterior, como si se hubiera hecho tabla rasa de esa cultura que ha guiado nuestros pasos.