: Emilio Vaschetto
: Psicoanálisis y medicina Entre sufrimiento y satisfaccion
: Pensodromo, S.L.
: 9788412593204
: 1
: CHF 4.40
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: Nichtklinische Fächer
: Spanish
Durante su formacin, los futuros mdicos tienen que obtener un saber sobre la enfermedad y su curacin, pero no deben olvidar que lo que les espera en la pr?ctica clnica no son enfermedades, sino pacientes que las padecen. La relacin mdico-paciente que se establece a partir de ah ser? determinante en el desempeo de su profesin y el discurso analtico puede aportar algunas de sus coordenadas. La formacin de los mdicos debera contemplar algunas disciplinas que est?n ausentes en la mayor parte de los programas acadmicos universitarios. Adem?s del psicoan?lisis, las ciencias del lenguaje y la filosofa de la ciencia son herramientas que sedimentar?n un conocimiento de gran utilidad para su praxis.Santiago CastellanosComo podr? comprobarse en la lectura de los textos que componen esta obra, el dolor, la vida, la vocacin, los consumos, el acto, la trama familiar, producen un entramado conceptual que contribuye a la reflexin clnica en general y el lugar del mdico en particular. En el proceso de formacin de un mdico es esencial, a lo largo de todo el itinerario, comprender el cruce entre el cuerpo (del paciente y del mdico) y el saber (supuesto y expuesto). El mdico sabe que es mdico, pero no es mdico porque sabe. Opera bajo un saber establecido en su formacin acadmica (universidad, ciencia) pero tambin a instancias de un saber supuesto. Eso lo ubica en un lugar de autoridad -como advertimos, muy devaluado hoy- pero, aunque el saber sea aquel provisto por el anonimato de las informaciones vertidas en las redes, sabe que es mdico porque, a pesar de todo, se le demanda. Se le pide, se le solicita algo desde el inicio de los tiempos. El hombre que sufre, todos nosotros, nos dirigimos hacia el mdico para obtener, sencillamente, una respuesta. En muchos casos esta respuesta no es m?s que la apertura hacia una pregunta, siempre singular, atrapada entre sufrimiento y satisfaccin.Emilio Vaschetto