Melancolía clínica y transmisión generacional
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Carlos Fernandez Atienzar
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Melancolía clínica y transmisión generacional
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Pensodromo, S.L.
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9788412016611
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1
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CHF 6.60
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Klinische Fächer
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Spanish
Si la melancola corre el peligro de perder el estatuto que ha tenido durante tantos siglos, en una poca atravesada por el capitalismo, en una poca de individuos aparentemente libres y solos, en una poca de sobreabundancia de objetos, en una poca en que la tristeza es un pecado (pero no lo es tanto estar ap?tico y vaco), en este caso, es el momento m?s adecuado para hablar de la melancola, y cuanto m?s, mejor. El melanclico contempor?neo, si es que existe, tiene muchas dificultades para poder estar triste.La psiquiatra ha emprendido un retroceso inesperado y ha vuelto al hogar que abandon en los aos setenta: la casa de la neuropsiquiatra. Sin embargo, caben resistencias y el texto de Carlos Fern?ndez lo demuestra a todas luces. Su estudio de las formas clnicas de la tristeza es un baln de oxgeno que mejora nuestro presente. Sin alejarse del todo de la perspectiva psiqui?trica, pues no quiere caer en ningn radicalismo ni dar muestras del mismo dogmatismo que se propone combatir, su apoyo terico es b?sicamente freudiano. Este apoyo, b?sico, esencial, nos devuelve la inspiracin necesaria que nunca debi de ausentarse de nuestra interpretacin. Al menos si aspiramos a evitar la simplificacin de la psicopatologa que ahora padecemos. La idea de la tristeza concebida como un duelo del deseo, como una prdida de cualquier anhelo, late en esta investigacin. Una prdida o paralizacin del deseo que se puede producir de dos modos diferentes: ocasionalmente, lo que permite decir de alguien que simplemente est? melanclico, o de un modo sistem?tico, constitutivo o estructural, lo que autoriza a distinguir a quienes son melanclicos en s, todo el tiempo, y no slo a los que lo est?n. Esta ltima, ese modo de ser, esa melancola constante, da pie a alguna de las reflexiones de mayor calado que podemos leer en el texto. Una de ellas concurre para preguntarse por la causa que lleva a una persona a sufrir peridicamente estados de inhibicin y prdida de energa mental. Otra, para conocer cmo se transmiten esas ausencias de deseo de generacin en generacin sin recurrir a la consabida hiptesis gentica.Jos Mara ?lvarez y Fernando Colina