: Manuel Vicent
: Radical libre
: Derecho y Reves S.L.
: 9788412053265
: 1
: CHF 8.80
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: Deutsch/weitere Fremdsprache
: Spanish
Atados a la columnaPodra imaginarse que lo que sigue es fruto o exageracin de la amistad y de la cortesa. Pero la verdad es que los domingos empiezo a leer el peridico El Pas por la ltima p?gina, en el lado diestro, donde se publica ?la columna de Vicent. All puedo encontrar, si busco noticias, lo que est? de rabiosa actualidad desde hace un montn de aos: la irona, el amor, la melancola, la belleza. A la postre- o al principio si, como yo, se empieza por la ltima p?gina-, aparecen estos comentarios de Manuel Vicent? un poco como quien no quiere la cosa, como si hablara de algo que est? pasando casi sin darnos cuenta, de aquello que ya fue y an est? siendo, y se cumpliera el dicho platnico de que el tiempo es la imagen mvil de la eternidad. Uno descubre lo extraordinarios que son los sucesos que ocurren cotidianamente? a nuestro alrededor, y de que la realidad es una de las cosas m?s raras que existen.El elegante estilo de Vicent hace que a veces no lleguemos a apreciar lo certero del pensamiento, de lo que esconde la frase perfecta, de lo que el destello no nos deja ver. Pero ah est?. A las columnas de Manuel no les sobra ni un adjetivo, todo es sustantivo. Es la rabia de la razn, la belleza de la idea. Pocas de las columnas hablan de la poltica nacional, as que su actualidad va m?s all? del da a da, o de lo que se perpetr- ya en el ayer del peridico que tenemos en las manos-? por los fautores de este o aquel estropicio poltico.Admiro siempre de la concisin y la sntesis de los textos. Me viene a la mente la prosa densa y conceptual de Graci?n. Una manera de mirar la f?brica del mundo, y de describir sus barrocos trampantojos. Un mundo de todas maneras gozoso y digno de vivirse, en el caso de Vicent.A veces los textos tienen oculto un pequeo relato. ?Por ejemplo, la columna titulada Los ricos empieza con un apacible paseo con una guapa muchacha y su perro, y termina con un suicidio. En trescientas palabras no cabe m?s vida y muerte. Si se ahonda un poco, las columnas son un cuento moderno, no una estampa fija.De pronto, algunos domingos, a travs de las columnas se puede entrever la cinta azul del Mediterr?neo. (Son las que prefiero, qu le vamos a hacer) Un mar cuyas orillas se pueblan de nuevos y antiguos dioses, coronados de p?mpanos o de billetes de banco. Los habitantes de estas orillas plenas de sol, ansias y deseos les rinden un culto antiguo. El incienso de los altares se mezcla con el olor a pescado frito.Ah est? el testimonio de toda una poca, la nuestra. Cuando ya nadie se acuerde de cmo se llaman los polticos y celebrities ?que aparecen en las p?ginas interiores del peridico, estos protagonistas ?sin nombre ?seguir?n siendo los que den color a la historia.???????????????????? ????????????????????????????? ????????????????????? ????????????????????????????? ???????????Manuel Gutirrez Aragn