| El ttulo de esta subyugante y demoledora novela nace de un enigm?tico verso del poeta Csar Vallejo y anticipa, de algn modo, la historia de una pasin (de un fuego) nacida bajo el signo del fracaso, adem?s de esa otra historia, m?s all? del umbral de la muerte, de un proyecto revolucionario de izquierda derrotado.Los protagonistas, una mujer (que relata para nosotros) y su compaero, parecen instalados en un tiempo que ya no es su tiempo, el nuevo siglo, el nuevo milenio y, desde l, revisan la futilidad de su aventura y la muerte de su hijo. Todo ello en el espacio reducido de una habitacin que es un mundo con un orden, diramos, propio y casi fantasmal: el espacio adecuado quiz? para hablar de decadencia de las ideologas y de los cuerpos.Gracias a una prosa que no teme a la convulsa belleza que Andr Breton reclamaba, Diamela Eltit arma un relato de una efectividad impresionante: una suerte de obituario definitivo para una experiencia compartida, un fracaso en el que cohabit toda una generacin que crey en un proyecto social y revolucionario luego frustrado.La lectura de Jam?s el fuego nunca supondr?, para cualquier lector, una experiencia literaria de primer orden.Pertenezco al conjunto de escritores chilenos que vivi en el pas durante toda la dictadura de Pinochet y como una accin de salvataje cultural constituimos el 'inxilio' o exilio interior. A lo largo de los aos -m?s de 30- pasamos desde la violencia como situacin cotidiana a la violencia del mercado producida por un neoliberalismo verdaderamente intensificado. (?) Aunque no ha sido simple ni, menos, f?cil, se escribe. Y eso es importante o apasionante o estimulante. Se escribe porque s o porque no. No importa. La letra fluye entre los enconos o los rencores o los amores y, fundamentalmente, a travs de los pliegues y repliegues de la imperfecta e incesante historia. |