| 'Son las seis de la maana. Camino hasta la parada del 43 que est? al otro lado del ro. No hay nadue en la parada. Llevo una bolsa de nailon en la que he metido una toalla, un peine, un pequeo bote de gel que sirve para el cuerpo y el pelo, un maillot de espuma y unas zapatillas negras', cuenta la narradora de 'Detr?s y delante de los puentes' novela ntima y biogr?fica en que Berbel desgrana su infancia en Sant Adri? del Bess con olor a cubas, azufre y tabaco, pero tambin al escay del gimnasio y a vaqueros en los roces del amor. Y a libros. 'Quin sabe si la palabra modificar? la agona.' Berbel se desnuda en este relato caudaloso en que el barrio y sus gentes trazan el mapa de sus sentimientos. |