| Los breves ensayos que conforman Exyugoslavia se entretejen en intentos para sortear la prdida o hundirse en ella. Son, sobre todo, una serie de intervalos que actan simult?neamente a manera de hueco y puente: entre los dos obeliscos de un Memorial de guerra, entre las escrituras ajenas y las propias, entre los lazos sanguneos y los muros que los contienen, entre las dos ramas de una resortera, o bien, en ese espacio blanco y preciso que aparece entre dos fotografas contiguas. A partir del proceso de resta nos reconstruimos y repensamos aquello que nos enlaza, dice Pierre Herrera, y es que en este fr?gil recorrido por un territorio afantasmado, la escritura es el nico camino de regreso posible. Vernica Gerber Bicecci |