| La historia de Mara Magdalena recuerda a todos una verdad fundamental: es una discpula de Cristo que, en la experiencia de la debilidad humana, ha tenido la humildad de pedir su ayuda, se ha curado por sus manos y lo ha seguido de cerca, convirtindose en un testigo del poder de su amor misericordioso, que es m?s fuerte que el pecado y la muerte.Papa Benedicto XVI |