| Una ciencia para el mundo global y complejo en el que vivimos requiere cambios y ajustes a los principios epistmicos, ontolgicos y ticos en que se ha basado hasta ahora el programa de la ciencia contempor?nea. Esto significa un autntico cambio de paradigma cientfico, porque se trata de transitar 'de los relojes a las nubes', como lo ha planteado en una imagen afortunada Mara Novo y Karl R. Popper: de un mundo ordenado, que funciona como mecanismo de relojera, segn el programa de la ciencia cl?sica newtoniana que ha prevalecido hasta nuestros das, a otro donde reina el azar, la incertidumbre y la sorpresa. Con el tiempo, dice Ignacio Ayestar?n, al analizar las propuestas de las vanguardias de la creacin cientfica, 'la caracterizacin de estos sistemas complejos se ha extendido como si las nubes de la complejidad se hubieran cernido sobre los viejos relojes acadmicos'.Una nueva generacin de cientficos surgidos de las ciencias duras y de las ciencias blandas -fsicos, eclogos, analistas de sistemas, inform?ticos, cognitivistas, economistas, antroplogos y socilogos- se han dado a la tarea de crear nuevos modos de hacer ciencia: ejercicios transdisciplinarios que anuncian y prefiguran la que ser?, sin duda, la ciencia del futuro. Se trata de una ciencia participativa que abre los espacios para la incorporacin de los distintos saberes de las sociedades donde se generan, en la tarea comn de afrontar los grandes problemas ambientales y sociales del sistema Tierra. |