| Rafael Bernal desconcierta y abruma, sorprende, fascina e intimida, levanta ampollas ideolgicas e irrita a los afligidos por la ansiedad clasificatoria.Dnde colocarlo? Cu?l es su nicho en el camposanto de las letras mexicanas?Muchos quisieron darle sepultura lejos de los altos mausoleos, algunos incluso lo habran condenado al olvido, mas el viejo fantasma se resiste a los entierros y las amnesias. Qu hacer entonces con aquel catlico empedernido, reaccionario intermitente, moralista categrico y altivo censor de las miserias nacionales desde remotas tierras? Cmo lidiar el toro de un eclecticismo frentico que vagaba por los caminos de la narrativa, el cine y el teatro, que no se arredraba ante el poema poltico, el indigenismo telrico, la biografa inorg?nica o el ensayo ficticio. La tentacin, por supuesto, era consagrarlo como nuncio apostlico de la novela negra latinoamericana, complot mongol mediante.De Rafael Bernal, sin embargo, podra afirmarse lo que dijo de s mismo el formidable Voltaire, que tambin toc todas las teclas con resultados desiguales: 'Soy grande en los gneros pequeos'. Pues bien, en el gnero breve Bernal fue inmenso, y dentro de esa inmensidad brillan con luz propia los seis cuentos que forman este volumen. 'Trpico' despliega con asombroso vigor todos los destellos de una prosa exacta y una perspicacia sutil. Hay dos escenarios, el interior y la costa de Chiapas, que encarnan alegricamente la pureza serrana y la corrupcin cenagosa, el vicio y la virtud.Atrapados en esa dualidad fatdica, los individuos se alzan o derrumban frente al mal. No tienen escapatoria, pero son dueos de sus actos, amos y esclavos de su destino. Esa paradoja es la vida y es este libro. M?s all? de las cegueras dogm?ticas, ha llegado la hora de asignarle a Bernal el lugar que en justicia le corresponde entre los m?s ilustres del caprichoso panten literario mexicano. Estas p?ginas lo muestran y lo demuestran. |