LA EDUCACIÓN DE LA HUMANIDAD Estudio preliminar
En el ámbito del proyecto de investigaciónKrause y el krausismo en el Sexenio democrático, subvencionado por el ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades1y llevado a cabo por el grupo de investigación «Liberalismo, Krausismo y Masonería» de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, se han logrado reunir cinco textos originales del filósofo alemán K. Chr. Fr. Krause que ahora se publican por vez primera en castellano. La edición de tales documentos, verdaderocorpuseducativokrauseano, corresponde también al interés de la colección LKM, auspiciada por el Servicio de Publicaciones de Comillas, por seguir ofreciendo al mundo académico hispanoparlante fuentes primarias krausistas de máximo interés historiográfico. Amén de otras consideraciones científicamente relevantes relativas a la riqueza y originalidad de su contenido, la publicación de estos textos deja al descubierto, de una vez por todas, las prístinas raíces filosófico-educativas del krausismo internacional y, muy señaladamente, del español en particular2. En este último caso, la lectura de los documentos es crucial para descubrir los fundamentos filosófico-pedagógicos del Colegio Internacional de Salmerón, inaugurado en 1866, de la Institución Libre de Enseñanza, fundada en 1876, y de otras prestigiosas instituciones surgidas en el mismo espíritu e ideal. Igualmente permiten investigar, entre otras importantes temáticas, la influencia de la teoría de la sociedad krauseana en la concepción de la ciencia y de la universidad en el Sexenio democrático3y en posteriores etapas históricas de la España contemporánea.
El padre del krausismo no dejó escrito ningún tratado propiamente dicho sobre formación o educación, sin embargo, sus capítulos de libro, artículos y discursos sobre esta temática no pueden considerarse piezas marginales en el conjunto de su obra. Muy al contrario, encarnan con precisión, aunque en ocasiones con cierta pertinacia, la entraña formativa latente en todo su pensamiento. Para valorarlos debidamente, hay que tener en cuenta que el discurso filosófico de Krause está vitalmente empapado de la convicción de que una verdadera transformación de la humanidad sólo es posible a partir de la transformación interior de cada uno de los individuos que la componen4, y, de hecho, el hálito educativo alienta trasversalmente su obra total. No en vano, contemplando las distintas facetas de su producción y de su vida, Enrique M. Ureña, su más consumado especialista, no dudó en calificar al filósofo turingio comoeducador de la humanidad5. La relevancia de la formación humana en el ideario krausista se refleja tanto en los fundamentos teóricos como en las actividades de Krause y de sus discípulos, que siempre propiciaron asociaciones y tareas encaminadas a velar por una educación libre para hombres y mujeres, y no sólo orientadas hacia un ámbito escolar.
La teoría educativa de Krause descansa sobre el cimientopanenteístade laWesenlehre(Doctrina de Ser) y sobre el histórico de los documentos fundacionales masónicos que fundamentan su teoría de la sociedad. Por ello, para llegar a desentrañar satisfactoriamente el contenido de los escritos educativos que ahora publicamos, es conveniente dedicar previamente unos escuetos párrafos a hacer algún apunte sobre la filosofía sistemática y político-social masónica en que se basan.
Filosofía sistemática: el panenteísmo
Como ya ha sido debidamente demostrado por E. M. Ureña6, a quien fundamentalmente seguimos en este punto, y también por R. Orden7y por R. Pinilla8, elpanenteísmo(todo en Dios) constituye la visión global de la realidad de Krause. Esta visión puede reconstruirse de una manera simplificada, dentro de los estrechos límites de este estudio introductorio y para lo que en él necesitamos, en tres pasos9. En primer lugar, la realidad es una única totalidad indiferenciada, que precede metafísicamente a su infinita riqueza y diferenciación interior. Esa totalidad esSeroDios(D; cfr., para ésta y las siguientes iniciales, la “representación del panenteísmo” de la página siguiente). En segundo lugar, Dios se diferenciadentro de síen tres grandes regiones, a saber:Diosmismo en cuanto se diferencia de, y está sobre todo lo demás (D), laNaturaleza(N) y elEspíritu(E). Naturaleza y Espíritu son regiones infinitas en su género, poseyendo la misma dignidad, es decir: ninguna de las dos puede considerarse superior a la otra; solamente Dios, en cuanto se diferencia del Reino de la Naturaleza y del Reino del Espíritu, es superior a ellas, es superior a todo lo demás. En tercer lugar, Naturaleza y Espíritu se unen en una vida común para formar laHumanidad(H), que es también infinita en su género y que vive en su religiosidad unida a Dios. La Humanidad10constituye así el punto céntrico de la realidad total11, bien entendido que esto no elimina la superioridad absoluta de Dios sobre ella y sobre todo lo demás. Krause expresaba gráficamente su concepción panenteísta mediante el siguiente esquema esférico12:
REPRESENTACIÓN DEL PANENTEÍSMO
A modo de apretada sínt