: Alejandro Jodorowsky
: De la Psicomagia al Psicotrance Correspondencia psicomágica: la vía de la imaginación
: Ediciones Siruela
: 9788419419903
: El Ojo del Tiempo
: 1
: CHF 8.90
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: Angewandte Psychologie
: Spanish
: 324
: DRM
: PC/MAC/eReader/Tablet
: ePUB
Los temas troncales de la terapia psicológica de Alejandro Jodorowsky en un libro que es, a la vez, compendio y guía de toda su obra. De la Psicomagia al Psicotrance es una recapitulación de los preceptos terapéuticos desarrollados por su autor -desde la Psicomagia, pasando por el Tarot, hasta los actos psicomágicos denominados Psicotrance- que será útil tanto para aquellos que ya conozcan su obra como para los que por primera vez se acerquen a ella. A los primeros, les gustarán especialmente los capítulos más personales, como «París. Lecturas gratuitas del Tarot en el café Le Téméraire», donde Jodorowsky da cuenta de la decisión que tomó hace años de sentarse un día a la semana en ese bar para ofrecer consultas de manera altruista. O el dedicado a la «Correspondencia psicomágica», en el que se reproducen algunas de las cartas con consultas recibidas durante muchos años, y que conforma una parte relevante del libro. A los segundos, neófitos de la Psicomagia, les quedará claro en qué consiste esta terapia renovadora, exclusiva, original y sanadora, que conecta con nuestro yo interior y la conciencia universal, y nos libera mediante actos simbólicos de todo aquello que nos perturba. «La historia profunda de mi vida es la de un esfuerzo constante por expandir la imaginación». Alejandro Jodorowsky «¿Qué tienen en común Nicanor Parra y John Lennon?, ¿David Lynch y André Breton?, ¿Marilyn Manson y Wittgenstein?, ¿Los Beatles y Fellini?, ¿el mismo Marceau y Topor?, ¿Cocteau y Moebius?, ¿Allen Ginsberg y Erich Fromm?, ¿Neruda y Dalí? La respuesta tiene un mismo nombre: Alejandro Jodorowsky».Diego Moldes, Turia Proyecto financiado por la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, Ministerio de Cultura y Deporte. Proyecto financiado por la Unión Europea-Next Generation EU

Alejandro Jodorowsky(Tocopilla, Chile 1929), artista múltiple, poeta, novelista, director de teatro y cine de culto (El Topo o La Montaña Sagrada), actor, creador de cómics (El Incal o Los Metabarones), tarólogo y terapeuta, ha creado dos técnicas que han revolucionado la psicoterapia en numerosos países. La primera de ellas, la Psicogenealogía, sirvió de base para su novela Donde mejor canta un pájaro, y la segunda, la Psicomagia, fue utilizada por Jodorowsky en El niño del jueves negro. Su autobiografía, La danza de la realidad, desarrolla y explica estas dos técnicas.

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NACIMIENTO GRADUAL


DE LA PSICOMAGIA


Psicomagia, sanación y actos psicomágicos

La Psicomagia no es un invento creado por mi intelecto. En su nacimiento no intervino la voluntad. Se fue gestando poco a poco en mis actividades artísticas influidas porEl Contracielo de René Daumal,Dogma y ritual de la alta magia de Eliphas Levy; elballet expresionistaLa mesa verde de Kurt Jooss, el Manifiesto de los surrealistasDejar lo seguro por lo incierto, el Manifiesto futuristaLa poesía es un acto, las teorías de Antonin Artaud sobre «sacar al Teatro del teatro», la película de Luis BuñuelÉl, mi amistad con el maestro zen Ejo Takata, la exploración de los dos sueños lúcidos, la práctica del masaje iniciático, el encuentro con la curandera mexicana Pachita y mi psicoanálisis con Erich Fromm.

Sin embargo, en nada se parecen psicoanálisis y Psicomagia, aunque lo reconozca como influencia. He aquí las diferencias esenciales:

El psicoanálisis debe ser pagado. La Psicomagia debe ser gratuita.

El psicoanálisis prohíbe al terapeuta tocar a sus pacientes. La Psicomagia recomienda al terapeuta tocar a sus consultantes.

El psicoanálisis es una terapia mediante palabras. La Psicomagia es una terapia mediante actos.

El psicoanálisis analiza los sueños como si fueran una realidad. La Psicomagia propone analizar la realidad como si fuera un sueño.

En psicoanálisis, cuando una persona tiene un problema, se lo analiza con palabras, buscando cuál es el trauma que lo produjo. El paciente, de este modo, puede estar hablando con su terapeuta seis meses, diez meses, varios años, hasta que llega a darse cuenta, por ejemplo, de que tiene deseos sexuales hacia su madre. Pero darse cuenta de tener un trauma no es solucionarlo. ¿Qué puede entonces hacer el paciente para pasar de las palabras a una acción curativa?

Salvador Dalí quería trasladar los sueños a la realidad. Yo seguí el camino contrario: «No se le puede enseñar al inconsciente a hablar el lenguaje de la realidad. Hay que enseñarle a la razón a hablar el lenguaje de los sueños». Para lo cual es necesario antes que nada aclarar el concepto de sanación.

Nuestra personalidad tiene cuatro aspectos: el intelectual, el emocional, el sexual y el corporal. Toda enfermedad es un conjunto de cuatro enfermedades. Si se trata un nivel sin tener en cuenta los demás, el paciente no puede curarse. Una energía única tiene que dar vida y hacer que se comuniquen estos cuatro lenguajes: palabras, emociones, deseos y necesidades para crear la unión. Entonces, aparece el alma. Si estas cuatro energías no actúan conjuntamente, el alma enferma. No se puede estar en perfecto estado de salud si el alma se oscurece.

¿Y cuáles son las enfermedades del alma? El aburrimiento, la tristeza, la falta de alegría de vivir, la fobia a morir, la insatisfacción permanente, el cansancio, la falta de entusiasmo…

Cuando se comienza a sanar a una persona, esto implica consagrarse a la sanación de todo su ser, y de este modo convertirse en sanador del cuerpo, del sexo, del corazón, del intelecto… y del alma. En un acto de Psicomagia, el sanador no tiene que ponerse límites en la sanación. Cuanto más grave sea el problema, más difícil debería ser el acto a realizar para superarlo.

Empecé a dar consejos psicomágicos de manera experimental, a través de mis lecturas gratuitas del Tarot, a un gran número de personas en Marsella. En aquel entonces, pensaba que no podían extraerse leyes psicomágicas, porque la Psicomagia, en cuanto arte, estaba al margen de cualquier ley. Creía que yo era el único que podía ejercerla, pero con la práctica sentí que podía codificar algunas leyes y delimitar una base científica que me permitiera transmitir la Psicomagia.

La primera de estas leyes es la que yo llamo «tirar del burro por la cola». Cuando una persona tiene un problema, hay que meterla de lleno en él para sacarla de ahí. Me inspiré en una anécdota del psicoanalista americano Milton Erickson. Él tenía en Texas un burro que no quería volver a entrar en su corral. Todo el mundo trataba, en vano, de empujarlo hasta allí. A diferencia del resto, Milton Erickson le tiró de la cola en dirección contraria. Y el burro salió corriendo hacia su corral.

Antes de crear la Psicomagia, cua