: Jules Verne
: La vuelta al mundo en 80 días
: Books on Demand
: 9782322458288
: 1
: CHF 5.30
:
: Krimis, Thriller, Spionage
: Spanish
: 265
: Wasserzeichen
: PC/MAC/eReader/Tablet
: ePUB
El flemático y solitario caballero inglés Phileas Fogg abandonará su vida de escrupulosa disciplina para cumplir con una apuesta con sus colegas del Reform Club, en la que arriesgará la mitad de su fortuna comprometiéndose a dar la vuelta al mundo en sólo ochenta días usando los medios disponibles en la segunda mitad del siglo XIX y siguiendo el proyecto publicado en el"Morning Chronicle", su diario de lectura cotidiana. Lo acompañará su recién contratado mayordomo francés, y tendrá que lidiar no sólo con los retrasos en los medios de transporte, sino con la pertinaz persecución del detective Fix, que, ignorando la verdadera identidad del caballero, se enrola en toda la aventura a la espera de una orden de arresto de la corona inglesa, en la creencia de que, antes de partir, Fogg robó el Banco de Inglaterra.

Jules Gabriel Verne, conocido en los países hispanohablantes como Julio Verne, fue un escritor, dramaturgo y poeta francés célebre por sus novelas de aventuras y por su profunda influencia en el género literario de la ciencia ficción.

Capítulo 3


 

Phileas Fogg había dejado su casa de Saville Row a las once y media, y después de haber colocado quinientas setenta y cinco veces el pie derecho delante del izquierdo y quinientas setenta y seis veces el izquierdo delante del derecho, llegó al Reform Club, vasto edificio levantado en Pall Mall, cuyo coste de construcción no ha bajado de tres millones.

Phileas Fogg pasó inmediatamente al comedor, con sus nueve ventanas que daban a un jardín con árboles ya dorados por el otoño. Tomó asiento en la mesa de costumbre puesta ya para él. Su almuerzo se componia de un entremés, un pescado cocido sazonado por una"readins sauce" de primera elección, un"rosbif’escarlata de una torta rellena con tallos de ruibarbo y grosellas verdes, y de un pedazo de Chéster, rociado todo por algunas tazas de ese excelente té, que especialmente es cosecha para el servicio de Reform Club.

A las doce y cuarenta y siete de la mañana, este gentlenmen se levantó y se dirigió al gran salón, suntuoso aposento, adomado con pinturas colocadas en lujosos marcos. Allí un criado le entregó el"Times" con las hojas sin cortar, y Phileas Fogg se dedicó a desplegarlo con una seguridad tal, que denotaba desde luego la práctica más extremada en esta difícil operación. La lectura del periódico ocupó a Phileas Fogg hasta las tres y cuarenta y cinco, y la del"Standard", que sucedió a aquél, duró hasta la hora de la comida, que se llevó a efecto en iguales condiciones que el almuerzo, si bien con la añadidura de"royal british sauce".

Media hora más tarde, varios miembros del Reform Club iban entrando y se acercaban a la chimenea encendida con carbón de piedra. Eran los compañeros habituales de juego de mister Phileas Fogg, decididamente aficionados al whist como él: el ingeniero Andrés Stuart, los banqueros John Sullivan y Samuel Falientin, el fabricante de cervezas Tomás Flanagan, y Gualterio Ralph, uno de los administradores del Banco de Inglaterra, personajes ricos y considerados en aquel mismo club, que cuenta entre sus miembros las mayores notabilidades de la industria y de la banca.

-Decidme, Ralph- preguntó Tomás Flanagan-, ¿a qué altura se encuentra ese robo?

-Pues bien- respondió Andrés Stuart-, el Banco perderá su dinero.

-Al contrario -dijo Gualterio Ralph-, espero que se logrará echar mano al autor del robo. Se han enviado inspectores de policía de los más hábiles a todos los principales puertos de embarque y desembarque de América y Europa, y le será muy difícil a ese caballero poder escapar.

-Pero qué, ¿se conoce la filiación del ladrón?- preguntó Andrés Stuart.

-Ante todo, no es un ladrón rio Ralph con la mayor formalidad.

- Cómo, ¿no es un ladrón el individuo que sustrao cincuenta y cinco mil libras en billetes de banco?

-No- respondió Gualterio Ralph.

-¿Es acaso un industrial?- dijo John Sullivan.

-El"Morning Chronicle", asegura que es un gentlemen.

El que daba esta respues