: Mª Teresa Alario
: Arte y feminismo
: Editorial Nerea
: 9788415042419
: 1
: CHF 8.00
:
: Kunstgeschichte
: Spanish
: 120
: Wasserzeichen
: PC/MAC/eReader/Tablet
: ePUB
La ideología basada en el sistema patriarcal impuesta durante siglos ha negado secularmente a las mujeres la capacidad de crear, tras relegarlas al espacio doméstico y a las tareas reproductivas, convirtiendo en natural una división del trabajo que las apartaba de cualquier posibilidad de ser consideradas como artistas (recluyéndolas en los papeles de musa y modelo). Una ideología que ha puesto en el centro del mundo al varón, con la consecuente marginalización de lo femenino. Durante la mayor parte de la historia de la Humanidad, las artistas se sometieron a los condicionantes socioartísticos que marcaban lo que debía definir las creaciones femeninas. Así, entre la ocultación y el sometimiento, pocas artistas se atrevieron a reflejar las verdaderas condiciones de vida de las mujeres, ni a llevar a sus obras sus reivindicaciones y su visión del mundo. A pesar de las imposiciones ideológicas, la resistencia al orden patriarcal dio lugar al feminismo en su doble vertiente de pensamiento y movimiento, con un eco social variable entre los siglos XVIII y XX. Ello no podía dejar de ejercer un impacto sobre la práctica artística. La intención de la obra es detenerse en aquellas autoras que, a pesar de no haber estado conscientemente unidas y articulado un grupo con el propósito de destacar la experiencia femenina, manifiestan a través de su obra una conciencia y valorización de esta, hasta llegar a la generación de una teoría y una práctica artísticas decididamente feministas en las últimas décadas del siglo XX.

M.ª Teresa Alario Trigueros (1954) es doctora en Historia del Arte y profesora titular de esta materia en la Universidad de Valladolid, donde ha ocupado varios puestos de gestión, como el Vicerrectorado de Extensión Universitaria. Sus principales líneas de investigación se han centrado especialmente en tres ámbitos: la arquitectura y el urbanismo español del siglo XIX,, la historia del arte en la educación y el papel de la mujer en la historia del arte. Entre sus publicaciones dedicadas a los estudios de género destacan varias obras realizadas en colaboración, como 'Tras la imagen de mujer', 'Persona, género y educación', 'Identidad de género en la práctica educativa', 'Intelectuales palentinas del siglo XX' y el artículo 'Some living American Women Artists/Last Supper (1972), Mary Beth Edelson', elaborado junto con Ana de Miguel para el catálogo de la exposición que con el título 'Kiss Kiss, Bang Bang' tuvo lugar en el Museo de Bellas Artes de Bilbao en 2007.

Introducción


ARTE, IDEOLOGÍA Y FEMINISMO


L as conexiones entre arte y feminismo constituyen una de las formas de la tan debatida y actualmente indiscutible relación entre arte e ideología. Hoy es imposible negar el componente ideológico de la obra de arte, puesto en evidencia por diversos pensadores, como Marx o Henri Lefebvre, pasando por Louis Althusser, quien definió lo ideológico como «un conjunto no unitario de prácticas sociales y sistemas de representación que tienen consecuencias políticas». Como afirma la teórica feminista Griselda Pollock, el componente ideológico estaría en relación con los intereses de una clase o un grupo social particular.

Tras producirse una ampliación del concepto mismo deideología, en esta se incluye la construcción de las identidades individuales y su representación, como ha destacado Pollock en «Feminism and Modernism» (Parker y Pollock, 1987):

 Como resultado de los cambios acaecidos en el marxismo en los años sesenta, la palabraideología se utiliza ahora para describir en términos generales los procesos sociales a través de los cuales se producen significados e identidades. Apoyándose en ideas procedentes del campo del psicoanálisis y de la lingüística, esta noción de ideología no implica tan solo la producción de ideas y creencias, sino la creación misma de las identidades o los sujetos en los que se encarnan dichas ideas y creencias. En otras palabras, nos constituimos como sujetos, sujetos marcados por condicionantes de género y de clase, a través de ciertos procesos sociales. Nos vemos impelidos a reconocernos en las identidades e imágenes que nos transmiten determinadas prácticas e instituciones sociales (...).

El androcentrismo y el sexismo caracterizan a la ideología dominante a escala mundial, una ideología basada en el sistema patriarcal, que ha negado a las mujeres la capacidad de crear durante muchos siglos, tras relegarlas al espacio doméstico y a las tareas reproductivas, convirtiendo en natural una división del trabajo que las apartaba de cualquier posibilidad de ser consideradas como artistas y las recluía en los papeles de musa y modelo. Una ideología que ha puesto en el centro