: Ricardo Abrantes, Araceli Fernández, Santiago Manzarbeitia
: Arte español para extranjeros
: Editorial Nerea
: 9788415042327
: 1
: CHF 10.80
:
: Bildende Kunst
: Spanish
: 278
: Wasserzeichen
: PC/MAC/eReader/Tablet
: ePUB
ARTE ESPAÑOL PARA EXTRANJEROS ofrece, en esta nueva edición, una síntesis actualizada de la historia del arte español destinada a los universitarios extranjeros estudiosos de la cultura española y, en general, a los interesados en conocer el arte de un país que ha producido algunas de las obras cumbre del arte universal. Con un gran acompañamiento de imágenes, y con un tanto rigor como amenidad, la obra explica los períodos y artistas de mayor significación, invitando a su disfrute. Sus autores son reconocidos especialistas en la materia y cuentan con una amplia experiencia en la enseñanza de la cultura y el arte españoles al alumnado extranjero, en distintos centros de estudio y universidades españolas.

RICARDO ABRANTES BERNARDO Licenciado en Filosofía y letras (Sección Arte) por la Universidad Complutense de Madrid, en la que es profesor de Historia del Arte Medieval en la Facultad de Geografía e Historia, compagina la docencia a estudiantes españoles con cursos para alumnos de las diferentes universidades norteamericanas con programas en la Universidad Complutense (Boston, California State, Georgetown, Indiana, Marquette, Vanderbilt y Wisconsin, entre otras). Asimismo, en el Instituto Internacional de Madrid es profesor de la Syracuse University y lo ha sido de la New York University y la State University of New York. Sus investigaciones y publicaciones se centran en el arte medieval de la provincia y la ciudad de Zamora. Ha participado en congresos provinciales y nacionales, colaborando con las instituciones de Zamora en la promoción y difusión de su rico patrimonio artístico y cultural. ARACELI FERNÁNDEZ RECIO Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid, realizó un máster en Gestión del Patrimonio en el Instituto Universitario de la Fundación Ortega-Marañón de Madrid. Ha sido docente de arte español en distintos cursos para alumnos de las universidades norteamericanas de Notre Dame, Minnesota, Ohia, Chicago y Princeton, y profesora invitada en la Universidad de Minnesota. Actualmente es profesora titular de Historia del Arte en la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Madrid, y sus líneas de investigación y trabajo se centran en las artes aplicadas y la historia del libro. Ha publicado diversos artículos sobre estas áreas en revistas especializadas, y ha participado en distintas monografías sobre historia del arte, retablos, artes aplicadas y colecciones institucionales. SANTIAGO MANZARBEITIA VALLE Doctor en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid, ha sido profesor de la Fundación José Ortega y Gasset, además de ejercer la docencia en las universidades norteamericansas Syracuse University, St. Lawrence University y Duke University, en Madrid. En la actualidad es profesor titular de Historia del Arte Medieval en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid, además de coordinador del Programa Erasmus de dicha facultad, y profesor del Máster Interdepartamental de Museos y Patrimonio, y del Máster Interfacultativo de Ciencias de las Religiones (ambos en la Universidad Complutense). Especializado en pintura mural e iconografía medievales, así como en el simbolismo y la estética religiosas, pertenece al Grupo de Investigación 'La imagen medieval'. Ha dirigido recientemente un proyecto de investigación sobre la pintura mural en la Comunidad de Madrid y participa en el proyecto de innovación docente 'Base de datos digital de iconografía medieval (UCM)'. Autor de varias obras, ha publicado diversos artículos en revistas especializadas.

1. Cueva de los caballos.
Escena de caza de ciervos.
Cuarto milenio a. C.
Calco en el Museo de Prehistoria de Valencia.
La Valltorta (Castellón).

ARTE DE LA EDAD DE PIEDRA Y LOS METALES


EXISTE UNA DIVISIÓN TRADICIONAL DE LA PREHISTORIA QUE, AUNQUE SIMPLISTA, RESULTA ÚTIL PARA MOVERNOS A TRAVÉS DE ELLA: LA EDAD DE PIEDRA Y LA EDAD DE LOS METALES. ESTOS NOMBRES HACEN REFERENCIA AL MATERIAL PRIMORDIAL CON EL QUE EL HOMBRE CREÓ SUS UTENSILIOS DE USO COMÚN, SUS ARMAS, SUS OBJETOS RITUALES, ETC.

Teniendo en cuenta que estamos hablando de varios miles de años, es lógico que cada uno de estos dos grandes espacios de tiempo esté, a su vez, subdividido en otros de menor extensión, con unos rasgos específicos que les confieren personalidad propia. Así, dentro de la Edad de Piedra encontramos tres nuevas etapas que en su discurrir muestran la evolución vital y material del hombre sobre la Tierra: el Paleolítico, el Mesolítico y el Neolítico. Lo mismo podemos decir respecto a la Edad de los Metales, en la cual la evolución es más rápida y viene marcada por el nombre de los metales y aleaciones que el hombre descubre y comienza a utilizar: cobre, bronce y, finalmente, hierro. Llegados a este punto, en los inicios del primer milenio antes de Cristo, entramos ya en el periodo histórico que será objeto de estudio en el siguiente capítulo. Ahora, siguiendo los pasos que hemos expuesto, vamos a adentrarnos en estos primeros estadios de la vida del hombre en la Tierra y a contemplar sus manifestaciones artísticas más tempranas.

PALEOLÍTICO


Hagamos un esfuerzo de imaginación y situémonos en el año 12500 antes de Cristo. Estamos en el Paleolítico Superior y, dentro de este, en su último subperiodo, el llamado magdaleniense. La climatología es muy dura. El hombre vive en cuevas. Su único medio de subsistencia es la caza y, a veces, los frutos que la naturaleza le ofrece. Por ello, todo su esfuerzo ha de centrarse en lograr que aquella sea fructífera. Para conseguirlo no solo se servirá de sus armas rudimentarias, sino que, además, pedirá la ayuda mágica de sus, para nosotros, desconocidas divinidades. Y es en esta petición tan especial donde se nos muestra el genio creador de nuestros antepasados cazadores.

Las cuevas en las que habitan son muy profundas, con espacios recónditos a los que es difícil acceder, y en los que aún es más difícil vivir, dado el alto grado de humedad y la falta de iluminación natural. Pues es aquí, en estos lugares prácticamente inaccesibles, donde el hombre paleolítico encuentra el sitio adecuado para comunicarse con sus dioses y pedirles ayuda para la caza. Con unas técnicas que aún hoy no nos son del todo conocidas, estos primitivos pintores nos han legado una serie de representaciones animalísticas que cautivan por su realismo, su color y su vitalidad.

El espacio geográfico en el que se localiza la pintura paleolítica en España estaba limitado hasta hace pocos años a la cornisa cantábrica, pero en los últimos tiempos se han encontrado yacimientos en otros lugares de la Península Ibérica que amplían considerablemente su área de difusión. No obstante, ninguno supera en calidad al que desde su descubrimiento en el año 1879 ha sido considerado como