: Eva Fernández del Campo, Susana Sanz Giménez
: Arte chino contemporáneo
: Editorial Nerea
: 9788415042433
: 1
: CHF 8.00
:
: Kunstgeschichte
: Spanish
: 120
: Wasserzeichen
: PC/MAC/eReader/Tablet
: ePUB
China vive, desde la última década del siglo XX, una excepcional efervescencia cultural y artística relacionada con las transformaciones que se han producido a raíz de su incorporación a la economía capitalista. Este boom responde, sin embargo, a un proceso mucho más profundo, y entraña un continuo debate entre las novedades llegadas de Occidente y la más pura tradición china, que, una vez más, resurge con fuerza para traer el pasado al presente y convertir al gigante asiático en uno de los focos creativos más importantes del panorama actual. Arte chino contemporáneo plantea un recorrido por el arte de China desde la caída del Imperio, en 1911, pasando por los convulsos períodos de su historia más reciente, hasta el momento actual. Supone una síntesis de un panorama extraordinariamente complejo y diverso, y un recorrido por las distintas manifestaciones plásticas que han surgido debido, en buena medida, aunque no exclusivamente, a los diferentes acontecimientos políticos que sirven de marco de referencia y de hilo conductor del texto. Una obra de gran utilidad para acercarse al fértil panorama artístico de la China de hoy, en el que figuran algunos de los nombres imprescindibles de la escena contemporánea mundial.

EVA FERNÁNDEZ DEL CAMPO. Profesora titular de Arte Contemporáneo y Arte Asiático en la Universidad Complutense de Madrid, ha comisariado las exposiciones 'Hanga. Imágenes del mundo flotante' y 'Miralda. Sabores y lenguas'. Entre sus publicaciones destacan 'Las pinturas de Ajanta', 'India y China' y 'Anish Kapoor' (Nerea). Actualmente trabaja sobre transculturalidad, hibridación y mestizaje en el arte contemporáneo de Oriente y Occidente. SUSANA SANZ GÓMEZ. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid y en Estudios de Asia Oriental por la Universidad Autónoma de Madrid, actualmente participa en diversos grupos de investigación. Ha publicado el catálogo 'Chen Chieh-jen. Tribunal militar y prisión' y ha realizado estancias en el Departamento de China, l'NALCO París (2006-2007), en el Arte de la Universidad Nacional de Educación de Taipéi, Taiwan (2007-2008) y en la Universidad de Pekín (2010-2011).

Introducción


Alo largo de las últimas tres décadas, el mundo ha asistido sorprendido al despegue económico de China y a una efervescencia cultural y artística sin parangón en el resto de los países tradicionalmente excluidos del discurso artístico dominante, o de eso que los anglosajones llaman elmainstream. Desde finales de la década de los noventa se han multiplicado las exposiciones, los libros y las galerías que tratan con artistas chinos cuya existencia era, pocos años antes, totalmente ignorada por Occidente. Los grandes museos del mundo han adquirido su obra a un ritmo vertiginoso, mientras un buen número de coleccionistas privados han hecho también buen acopio, conformando importantes colecciones particulares de arte chino actual: todo un fenómeno que todavía hoy resulta muy difícil de cartografiar en su justa medida dada la poca perspectiva con que puede hacerse.

En este volumen nos hemos planteado realizar un recorrido sumario por el arte chino contemporáneo poniendo de relieve algunas de las claves histórico-artísticas que consideramos fundamentales para su comprensión, partiendo de varias premisas que creemos necesario tener en cuenta. En primer lugar, partimos de la convicción de que el arte chino actual no es exclusivamente el resultado de la violenta penetración del consumismo global a raíz de las transformaciones políticas y económicas que el gigante asiático ha sufrido en estas décadas. Es necesario diferenciar elboom del arte chino, el evidente deseo por parte de algunos de sus creadores de agradar al mercado internacional —y el fulgurante, y quizá (lo veremos en los próximos años) efímero, éxito que ello ha supuesto—, de las transformaciones profundas que se han producido en su manera de entender y hacer el arte. En ningún caso, creemos, el arte chino debe entenderse como una asimilación rápida del arte eurooccidental y un rechazo por su pasado cultural, sino que más bien responde a un proceso mucho más complejo, que hunde sus raíces en épocas anteriores y entraña un continuo debate y un continuo abrazo entre las novedades llegadas de Occidente y la más pura tradición china; un hecho que, aunque algunos textos actuales hayan obviado, es, sin duda alguna, un referente necesario a la hora de