El triunfo del PSOE en las elecciones de marzo de 2004 inauguró un nuevo ciclo político en España. El impulso de la laicidad ha sido una de las características de la acción de gobierno. Se han desarrollado iniciativas legislativas que han provocado irritación y malestar en unos sectores sociales, y alegría y gozo liberador en otros. ¿Vuelve el español por donde solía, como decía Antonio Machado, y nos encontramos otra vez a las dos Españas enfrentadas? ¿Vamos a la creación de dos polos socioculturales antagónicos: la España católica y la España laica?
La prensa internacional ha seguido muy de cerca el conflicto intenso entre los obispos, un sector de las bases católicas, el gobierno y las organizaciones laicistas. En los dos últimos años he recibido en mi despacho de la Universidad a una docena de periodistas extranjeros enviados expresamente por sus periódicos y televisiones para informar de este conflicto. La verdad es que me ha sorprendido este interés.
Este libro se engarza en esta tensión que se vive en ciertos ámbitos de la sociedad española, pero va más allá de ella. Aquí presento un análisis sociológico, desde la dialéctica gramsciana pasado-presente, de la evolución política y religiosa de España en los últimos 60 años. No podemos comprender el hoy ni atisbar el futuro sin analizar el ayer. En estos últimos años han estallado problemas que obedecen a sustratos históricos de la España profunda. La historia no es solo una sucesión de acontecimientos. Es también la instauración de mentalidades que se desarrollan y reproducen a lo largo de decenios e incluso de siglos. Las mentalidades crean comunidades de memoria y formas de concebir y organizar la sociedad.
La división de opiniones que han suscitado algunas iniciativas legislativas ha ido más allá de los asuntos concretos que estas intentaban abordar. Lo que, en definitiva, está en juego es cómo queremos concebir y articular España. Para ello es inevitable tener en cuenta las diversas concepciones que a lo largo de la historia se han tenido de España y las diversas culturas públicas que han defendido una u otra concepción. Por esta razón, la comprensión de lo que nos pasa hoy y el diseño de nuestro futuro colectivo necesitan el análisis de lo que aconteció ayer.
Desde una perspectiva diacrónica este libro divide los últimos 60 años de la vida política y religiosa de nuestro país en dos grandes periodos de 30 años. El primero transcurre entre 1945 y 1975, y los acontecimientos de inicio y fin del periodo son la entrada de Martín Artajo en el gobierno y la muerte de Franco. El segundo abarca el tiempo que fluye entre la proclamación de Juan CarlosI como rey y los dos primeros años del gobierno de Zapatero. Pero si este es el ciclo cronológico, el tiempo de la memoria y el tiempo de la proyección hacia el futuro son más amplios, pues el primer capítulo aborda el análisis del nacionalcatolicismo, y los dos últimos capítulos afrontan la emergencia y desarrollo de la política del laicismo y los retos que presenta para la articulación de la convivencia de los españoles diversos y para la ubicación de las instituciones y comunidades religiosas en una España democrática y laica.
El análisis del nacionalcatolicismo es importante por dos razones. En primer lugar, es una especie dezoom ideológico que nos permite abrir un gran angular sobre la vida española. Nos lleva a la época de finales del siglo XV y a todo el siglo XVI, que es cuando a través de los Reyes Católicos se constituye la unidad de España en torno a la religión. El devenir del catolicis