Recordamos a continuación la estructura y el esquema fundamental del proyecto para poder vivir esta propuesta de Grupos jóvenes de Jesús.
Tema
Partimos de los «gritos de nuestra sociedad» para recoger una experiencia de vida en la que estamos inmersos. Es importante desde el principio tener claro que no venimos a «refugiarnos», sino a «exponernos» desde lo que vivimos. Afrontamos situaciones y experiencias que nos afectan cada día, por ello vamos a centrarnos en esos «gritos sociales» que en muchas ocasiones se hacen «gritos personales». Ante todo abordamos la vida, no ideas o circunstancias ajenas a ella. Es una propuesta en primera persona del singular, pero con vocación a vivirla en plural: «nosotros».
Así estoy
Es el primer momento de la propuesta: partir de cómo estamos. Todos tenemos una necesidad evidente de autorreferenciarnos, en parte para poder crecer y madurar en nuestra identidad, en parte para manifestar cómo nos afecta el exterior y cómo lo vamos integrando. Se trata de poner delante de los demás «cómo estoy», «qué he vivido», «qué me preocupa» del tema que vamos a abordar. No importa que se parta de otras experiencias tenidas, pues, en muchas ocasiones, el encuentro con Jesús desborda nuestras expectativas. No importe tampoco modificar o adaptar las propuestas de cada encuentro a la realidad que vamos viviendo y compartiendo. No estamos proponiendo tanto un proceso sistemático y gradual cuanto un itinerario personalizado donde cada propuesta tiene sentido en sí misma. El proceso ha de visualizarlo y vivirlo cada cual.
Nos preparamos para escuchar
Es el espacio que prepara el texto donde se producirá el encuentro con Jesús. Como cualquier cita con alguien diferente, requiere una pequeña explicación. Nuestro acceso a Jesús lo hacemos con unos textos de hace muchos años y que conviene conocer y saber interpretar bien. Este apartado, de manera muy sencilla, nos da c