- INTRODUCCIÓN -
¿POR QUÉ SOY ASÍ?
Joaquim Soler
El motivo de este libro es, como indica ya su título, preguntarse e intentar responder por qué uno es como es. En el pasado, personalidad normal y anormal se han estudiado de forma independiente, como si por un lado existiera una ciencia de la personalidad y otra de los trastornos de esta. Esta obra busca integrar ambas ciencias, a pesar de centrarse en las formas clínicas y partir de la visión de que a menudo estos trastornos de la personalidad (TP) son manifestaciones extremas de la personalidad humana.
Los trastornos de personalidad son un conjunto de tipologías de formas de pensar, sentir y actuar específicas y, por ello, teóricamente diferenciables. Como veremos, si estos trastornos son o no parte de uncontinuumcon la personalidad normal o si existen como entidades propias y diferenciables es un tema muy controvertido y abierto. A lo largo de los capítulos, a este debate se le añadirán otros temas tan clásicos como: ¿hasta qué punto es responsable la herencia de las variaciones entre los individuos y hasta qué punto estas diferencias están determinadas por el ambiente en el que uno crece?, o si ¿puede algo tan etéreo como el temperamento y el carácter medirse? A estos temas se le suman controversias más recientes, como ¿si cambian o no cambian con el tiempo?, o si ¿son los TPs formas de ser desadaptadas o adaptadas y, en este sentido, se ajustarían a un modelo basado en la evolución por selección natural? Sea como sea, en lo que sí que hay un consenso mayoritario es que sufrir de un TP comporta un grado de malestar significativo y/o perjuicios para aquel que lo sufre.
Al margen de estos capítulos de temas más generales sobre la personalidad, el grueso de estas páginas se centrará en los distintos TP. Las personas diagnosticables de un TP no solo es gente que tiene o demasiado o demasiado poco de una determinada característica o rasgo de personalidad, sino que también debe tener problemas a causa de su temperamento y carácter. Aunque parece lógico presuponer que el extremismo en aspectos como la suspicacia, el retraimiento social, la emocionabilidad o la impulsividad resultarán problemáticos, no necesariamente todos los extremos en una dimensión de la personalidad tienen por qué ser patológicos. Valga como ejemplo alguien que destaca por ser extraordinariamente afable o estable emocionalmente. Por ello, además de estas tendencias a actuar, sentir y pensar, los TPs deben ser inflexibles en estas tendencias y ser fuente de sufrimiento personal o causar disfuncionalidad tanto social como individual.
¿Por qué al leer sobre los trastornos de personalidad a veces sentimos una extraña sensación de reconocimiento de nosotros mismos?
>>En algún momento de nuestras vidas todos podemos sentir, pensar o actuar como quienes padecen untrastorno permanente de personalidad, por eso nos vemos en parte retratados. También es posible que nos sintamos angustiados, deprimidos antisociales o suspicaces, aunque de un modo menos intenso y no tan duradero.
En el libro aparecen y se describen las actuales categorías diagnósticas usadas por la Psicología Clínica y la Psiquiatría desde que se establecieron en 1980 y que, para bien o para mal, siguen vigentes en la práctica clínica. Son, como veremos, básicamente una decena de posibles «formas de ser». Los TPs aquí se describen como categorías «puras», prototipos hipotéticos e «ideales», que definen cada uno de los posibles 10 trastornos que se presentan. Ciertamente estas categorías prototípicas están presentes en la mente de losprofesionales de la salud mental y son habituales en la jerga clínica,por ejemplo, al describir a un paciente como «el típico antisocial», «narcisista» o «un caso de trastorno límite de libro». A pesar de ello, el lector tiene que ser consciente de que en el á