CAPÍTULO 1. CAMBIO EN LA EDUCACIÓN POR LA SITUACIÓN DE PANDEMIA.
Reyes Hidalgo, Encarnación
Torres Rodríguez, Sara
Muñoz García, Jennifer
CAMBIOS EN LA EDUCACIÓN POR LA PANDEMIA.
Las clases virtuales son un entorno digital en el que se lleva a cabo un proceso de intercambio de información y conocimientos, cuyo objetivo es proporcionar un aprendizaje (Santos, 2018, citado en Vásquez-Ponce, Indacochea-Figueroa, Forty-Moreira y Chara-Plúa, et al. 2020).
Tal y como indicaba Vásquez-Ponce, Indacochea-Figueroa, Forty-Moreira y Chara-Plúa (2020) en la actualidad existen diversos medios para darse la comunicación digital: vía online, a través de un ordenador o por internet a través de Facebook, Google+, Pinterest, etc.
Además, Cifuentes-Faura, (2020) señala que asistir de manera presencial a las clases les supone una infinidad de ventajas a los/as estudiantes: aumento de destrezas, posibilidad de desarrollo del ámbito personal, emocional y social, aumento de habilidades sociales y conciencia social, así como sus capacidades y aptitudes.
La situación de la pandemia COVID-19, desde el año 2020 hasta la actualidad, ha supuesto una serie de consecuencias en el funcionamiento normativo de la sociedad, entre otras, prescindir de la asistencia a clases presenciales durante el confinamiento domiciliario, con el motivo de evitar la propagación del virus, disminuyendo el contacto y las aglomeraciones en espacios cerrados que estas suponen. Según Cifuentes-Faura (2020), la falta de socialización y aprendizaje que esta situación provoque, podría acabar siendo un gran problema en las personas a largo plazo.
Esto genera consecuencias en cuanto a la socialización y al ocio, puesto que se le imposibilita al colectivo a realizar actividades con sus compañeros/as, pasar el recreo en grupos, etc., por lo que se ven privados/as de la mayor parte de su interacción social. Esto, de acuerdo con el autor del artículo, puede afectar a los/as menores de manera psicológica puesto que, el contacto con su grupo de iguales disminuirá de manera notoria.
De manera directa, la suspensión de las clases presenciales obliga, tanto al equipo docente como a los/as menores a la enseñanza-aprendizaje online. Por tanto, cada niño/a debe realizar sus tareas en casa, independientemente del estado en el que se encuentren ellas y cómo los/as menores se sientan dentro de ellas.
Por otra parte, el cierre de las entidades educativas supone la cancelación de las sesiones de evaluación del equipo docente, cuyo objetivo es ofrecer información observada en el alumnado y detectar dificultades de aprendizaje. Por tanto, esta situación dificulta la intervención en caso de situaciones de riesgo. Mientras que, Vásquez-Ponce, Indacochea-Figueroa, Forty-Moreira y Chara- Plúa (2020), el BID destaca que las medidas del sistema educativo procuran mantener el vínculo estudiante-doce