: Gustavo Lara
: DISFRUTANDO EL AMOR DE NUESTRO PADRE ETERNO
: BookBaby
: 9789874815538
: 1
: CHF 10.50
:
: Christentum
: Spanish
: 200
: DRM
: PC/MAC/eReader/Tablet
: ePUB
Cuando recibimos, entendemos y crecemos en el gran amor con que fuimos amados, descubrimos nuestra verdadera y única ocupación a tiempo completo: adorarlo a Él. Mi oración al Padre es que aquellos que tengan acceso a estas hojas puedan ser despertados, activados y restaurados primeramente en su pensamiento, luego en su sentir y en tercer lugar en lo más íntimo de sus deseos, al anhelo más profundo e innegociable de permanecer en Cristo, quien es el gran amor de nuestro Padre.

Introducción


Adoración: disfrutando


y respondiendo a este


tan grande amor


 

«Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él» (1 Jn 3:1 RVR1960)

 

Antes de comenzar a sumergirnos en este universo del amor de Dios, quisiera tomar un breve momento para compartir con ustedes acerca del porqué de escribir este libro, Disfrutando el amor de nuestro Padre Eterno. Podría decir rápidamente que la razón es la misma por la que he escrito los tres anteriores —En búsqueda de la justicia, Reconciliados en Cristo y Dios consuela hablando verdad—, por obediencia al Espíritu de Dios, lo cual es plenamente cierto y estoy seguro de que no exageraría. Sin embargo, creo que hay algunas explicaciones más profundas que contienen razones más íntimas y me gustaría detallarlas a continuación.

En primer lugar, lo he escrito con el fin de que quien lea cada palabra y cada página sea elevado a una mayor conciencia de ofrecer una adoración continua al Padre en espíritu y verdad. Cuando recibimos, entendemos y crecemos en este gran amor con que fuimos amados descubrimos nuestra verdadera y única ocupación a tiempo completo: adorarlo a Él. Esto significa no dejar de obedecerle, porque nuestra adoración consiste en responder en obediencia a su voluntad.

Además, he escrito en oración al Padre para que aquellos que tengan acceso a estas hojas puedan ser despertados, activados y restaurados, primeramente, en su pensamiento, luego en su sentir y en tercer lugar en lo más íntimo de sus deseos, al anhelo más profundo e innegociable de permanecer en Cristo, quien es el gran amor de nuestro Padre.

Otra de las razones de estas líneas es que, al conocer y recordar la misericordia y el amor de nuestro Padre Celestial, se produzca en nosotros un mayor celo por agradarle integralmente (en realidad no existe otra manera de agradarle que no sea de forma integral). Quienes viven continuamente conscientes de su amor y misericordia han abandonado la «ley de la compensación», es decir, ya no pretenden cubrir con muchas obras la ausencia de la vida de Dios, porque han entrado al anhelo más profundo de ser hallados en Cristo.

Miqueas 7:18-19 dice: «¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo,porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados». Deseo que nunca olvidemos que nuestro Padre se deleita en tener misericordia. Al conocer su misericordia somos libres de la herencia del primer Adán: el temor, la culpa y la condenación. Estas cosas ya no n