| Seria capaz de matar a los torturadores y asesinos de su amada perra? Quiere mas a su perra (o perro) que a su hijo (o hija)? Tanto si responde si o no a las dos preguntas, le conviene leer esta novela.En una sociedad cada vez mas manipulada por la prensa sensacionalista, marcada por un creciente control gubernamental, y una educacion en total decadencia, la violenta tortura hasta la muerte de la inocente perrita Sofia podria haber sido tan solo un caso mas.Sin embargo, Frank, su amo, sale de una vida en letargo y confiesa que ha vengado ejecutando a los dos adolescentes que ademas de matarla grabaron su agonizante sufrimiento y lo difundieron por Internet.El caso despierta el total interes de Oscar, el periodista estrella del amarillo semanario La Lupa de Sherlock. En esta ocasion, Oscar no solo busca liderar el indice de lectores del pais, sino que encuentra en Frank a su particular Perry -igual que aquel que inmortalizo Truman Capote en A sangre fria-, que lleva anos buscando, para por fin poder escribir su gran novela.Pero en una sociedad totalmente anestesiada, cuya opinion publica se balancea de un lado a otro sin rumbo, esclarecer el asesinato de los torturadores de Sofia pone de manifiesto una sociedad no muy lejana que esta mas enferma de lo que el lector sospecha.Una novela negra apasionanteCRITICAS-"e,El final, sorprendente, apenas altera el fondo de una novela entretenida, conmovedora en ocasiones, en la que subyace el retrato amargo de una sociedad que se precipita hacia la nada"e, - El Mundo, El culturalEL AUTORJ. M. Amilibia (Bilbao, 1943) es periodista y escritor, ha trabajado en prensa, radio y television y ha escrito mas de una decena de novelas, tambien libros de humor y periodisticos. No pertenece a ningun partido ni a ninguna tribu y cada dia le apetece mas la soledad en todos los sentidos. Tiene mas preguntas que respuestas. No le gustan las masas, los politicos, el capitalismo salvaje y beber con mala conciencia por culpa del azucar alta y el colesterol. Le gusta el vino, fumar, los animales, los arboles, el bacalao al pil pil y los escritores que escriben contra si mismos. |