: Félix Lope de Vega y Carpio
: La villana de Getafe
: Linkgua
: 9788498977318
: Teatro
: 1
: CHF 2.70
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: Dramatik
: Spanish
: 176
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La villana de Getafe es un comedia urbana de Lope de Vega. Salió impresa por vez primera en la Parte XIV de sus comedias, en 1620. Se trata de una divertida comedia, probablemente escrita por el Fénix de los Ingenios hacia 1613. Es el año del edicto contra los moriscos, a tenor de las escenas finales del acto 11, que ponen de manifiesto un sentimiento contra esa minoría. El rencor contra los moriscos es aquí un asunto secundario. El tema central de esta comedia el galanteo impropio entre un noble madrileño don Félix y la villana Inés de Getafe. Una relación absolutamente inusitada para los parámetros sociales de la época.

Félix Lope de Vega (Madrid, 1562-1637). España. El que fuera llamado 'Fénix de los ingenios españoles', Félix Lope de Vega Carpio, nació en Madrid a finales de 1562. Su padre, el artesano bordador Félix de Vega, y su madre, Francisca Fernández Flórez, eran, probablemente, oriundos del valle de Carriedo (Cantabria), y se trasladaron a Madrid hacia 1561. El origen humilde de Lope de Vega sería transformado por él mismo en una imaginada hidalguía; de hecho, Lope siempre fue dado a investirse con atributos que le favorecieran y nunca ocultó su abultado deseo de fama y éxito. Sea como fuera, cristiano viejo o converso, lo que sí refleja su obra es una completa y cabal asimilación de los valores imperantes en la sociedad de su tiempo. Lope estudió primero en la escuela madrileña de Vicente Espinel, por quien siempre demostró estima y admiración, y después en un colegio jesuita que, años después, se llamó colegio Imperial. Posteriormente, al parecer entre 1577 y 1581, estudió en la Universidad de Alcalá de Henares, aunque no consta que obtuviera ningún título. Es probable, también, que siguiera algunas lecciones en la Universidad de Salamanca. Tras servir, desde muy joven, al obispo de Cartagena, inquisidor general y más tarde obispo de Ávila, don Jerónimo Manrique, Lope se alista en una escuadra de navíos y, en junio de 1583, zarpa de Lisboa rumbo a la isla Terceira (Azores), donde habían de combatir al prior de Crato, aspirante al trono portugués entonces en manos españolas a través de Felipe II. Acabada su misión, Lope regresa e inicia una de sus primeras relaciones amorosas, de entre las numerosas que se le atribuyen. Se trataba de Elena Osorio (su Filis), mujer bella y cultivada, hija de un empresario y actor teatral, la cual estaba separada de su marido (un actor). Lope escribiría algunas comedias para el padre de Elena. Años después, en 1587, tras enterarse de que Elena planeaba sustituirle por un influyente personaje madrileño (Francisco Perrenot Granvela), Lope difundió unos poemas infamantes contra ella y su familia, lo que le valió un destierro judicial de Madrid, por cuatro años, y de Castilla, por dos. En mayo de 1588, Lope toma por esposa a Isabel de Urbina Alderete (su Belisa), en Madrid. Isabel pertenecía a una familia muy influyente y de linaje antiguo, y es probable que el casamiento, aunque se realizó por poderes, pasara antes por algunas dificultades y supusiera la violación de la orden judicial por parte del escritor, que tenía prohibido regresar a la capital. Tras su boda, y ante la imposibilidad de estar en Madrid con su esposa, es probable que Lope de Vega se alistara como voluntario, junto a su hermano Juan, en la Armada Invencible, a bordo del galeón San Juan. Tras el fracaso de la expedición, en la que su hermano perdió la vida, Lope estará sucesivamente en Cádiz, Toledo, donde se reúne con Isabel (violando la orden de destierro), y Valencia, donde se establece el matrimonio hacia 1589. Valencia era una de las principales ciudades españolas, y su actividad teatral era de las más notables; allí se relacionó con dramaturgos locales como Francisco Tárrega, Carlos Boyl, Gaspar Aguilar y Guillén deCastro. Su actividad como escritor de comedias pasó de ser un divertimento a una actividad profesional con la que sostenía a su familia y con la que iba ganando creciente fama y popularidad, algo, como se dijo antes, muy conscientemente buscado por el escritor.

Jornada segunda


(Salen Pascuala y Inés.)

Pascuala Ya no tengo a maravilla

que no te alegres jamás.

InésDieciséis meses, y más,

ha que partió de Sevilla.

Pascuala ¿Llévate más que deseos?5

InésBien pensaba el cortesano

engañarme; peto en vano

gasta el ingenio en rodeos.

Yo he visto lágrimas tales

en estas puertas, fingidas,10

que estaban enternecidas

las piedras de sus umbrales.

Aunque es verdad que le adoro

hasta llegar a morir,

no me puedo arrepentir15

de haber guardado el decoro

como le debo a mi honor,

pues todo debió de ser,

como se ha echado de ver,

Pascuala, fingido amor.20

Estuvo Félix aquí

ocho días conquistando

mi pecho y ocasionando

que murmurasen de mí;

como vio que en el lugar25

le miraban con cuidado,

partíase desesperado;

fuese sin quererme hablar.

¡No me costó poco a mí,

que seis meses me pase30

de enfermedad, y tal fue,

que por dos veces me vi

a las puertas de la muerte!

Pascuala¿Y no te ha escrito?

Inés Jamás.

Pascuala¿Y ahora qué tal está?35

InésEstoy de la misma suerte,

y aun sospecho que peor.

PascualaPues ¿qué quieres?

Inés Estoy loca,

y más firme que una roca.

Pascuala¡Extraña fuerza de amor!40

(Sale Lucio, criado.)

Lucio (Esta sospecho que ha de ser la casa.)

¿No me sabrán decir vuesas mercedes

dónde el maestro de las postas vive?

InésEn esta casa de las tapias nuevas.

Mas diga, caballero, ¿es de la corte?45

LucioNo, señora, que vengo de Sevilla,

aunque sirviendo estoy a un cortesano.

Inés¿Cómo se llama?

Lucio Llámase don Félix

del Carpio.

Inés ¡Ay, Dios! Y diga, gentihombre,

¿viene bueno ese hidalgo?

Lucio ¿Conocéisle?50

Don FélixSé que es un hombre rico.

Lucio Pues ahora

lo será mucho más, porque se casa

con doña Ana de tal, que no sé el nombre;

mas sé que el dote es veinte mil ducados.

InésEn fin, ¿él viene bueno?

Lucio Y tan gallardo55

que en el camino le echan bendiciones.

Hemos venido en mulas, que traemos

un coche muy galán para la novia,

y querría tomar ahora postas

para entrar con más pompa.

Inés Dios le guarde60

y haga felices sus dichosas bodas.

LucioQuedad con Él, que estoy deprisa.

(Vase.)

Inés ¡Ay, cielos,

que aun hay, amando, mayor mal que celos!

Pascuala Lástima tengo de ti.

Inés¡Mira que fin ha tenido65

tanto amor y tanto olvido!,

este en él, y el otro en mí.

Pues toma resolución,

como pertinaz amante,

que lleve el alma adelante70

esta loca presunción:

yo voy a la corte.

Pascuala ¿A qué?

InésA estar donde verle pueda,

aunque Amor no me conceda

que una esperanza me dé.75

Pascuala ¿Está loca?

Inés Y lo confieso.

Di que no sabes de mí.

PascualaEscucha.

Inés Cuando perdí

a don Félix, perdí el seso.

Voy a dar fin a mi vida.80

Pascuala¿Hay locura tan extraña?

¡Mira, Inés, que Amor te engaña;

mira, Inés, que vas perdida!

Acabose; no hay pensar

en vencer tu obstinación:85

donde falta la razón,

no halla el consejo lugar.

(Vase Inés; sale Hernando.)

Hernando ¡Notable prisa me di

para alcanzarte a la puerta!

Pascuala¡Hernando!

Hernando Desde la güerta,90

Pascuala hermosa, corrí

en mi propio pensamiento.

¿Has visto mi bella ingrata?

PascualaSí la he visto, y sé que trata,

con un loco atrevimiento,95

su perdición y la tuya.

Hernando¿Cómo?

Pascuala A Madrid quiere ir.

Hernando¿A qué, Pascuala?

Pascuala A seguir

aquella locura suya.

Hernando Pues ¿vino aquel caballero100

con quien entonces me dio

tales celos?

Pascuala Confesó

quererle como primero,

y va a la corte tras él,

que ya viene de Sevilla;105

si pudieses reducilla

a que se olvidase dél,

pues que ya se va a casar,

y que al lugar se volviese,

para que después no fuese110

la fábula del lugar,

harías un justo oficio,

digno de un hombre de bien.

HernandoElla en amor, yo en desdén.

vamos perdiendo el juicio.115

¿Hay tal mujer, hay engaño

de amor con tal desacuerdo,

que yo por ella me pierdo,

y ella por un hombre extraño?

Pascuala ¿quién mete a Inés120

en estas caballerías?

Si aquél la quiso ocho días,

correspondiérale un mes;

pero burla de dos años...

Mas yo ¿cómo tengo en poco125

mi locura, si soy loco

entre mayores engaños?

Iré a la corte, Pascuala,

si no puedo reducilla,

antes que llegue a la villa,130

a querer a quien la iguala;

y allá también viviré,

si ella se quedare allá.

PascualaUn loco tras otro va.

HernandoDirasle a Bartolomé135

que donde don Félix vive,

allí pregunte por mí.

Pascuala¡Lástima tengo de ti!

HernandoCon los perdidos me escribe.

Mas desengáñate, Inés,140

que si a Félix, sin querella,

sigue hasta morir, yo a ella,

más de mil siglos después.

(Vanse. Salen doña Ana y Lope.)

Doña Ana Los brazos te doy mil veces.

LopeBien lo merece mi amor.145

Doña Ana¿Cómo viene tu señor,

cuya estrella me...