: Félix Lope de Vega
: La discreta enamorada
: Linkgua
: 9788498977219
: Teatro
: 1
: CHF 2.70
:
: Dramatik
: Spanish
: 162
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: ePUB
La discreta enamorada es una comedia erótica y de enredos de Félix Lope de Vega. Tiene como fondo las convenciones sociales y militares, y un personaje central. La historia transcurre a finales del siglo XVI en la calle de Los Jardines. Allí vive Fenisa con su madre, Belisa, y justo enfrente Lucindo con su padre, el capitán Bernardo, un militar retirado. Fenisa está interesada en Lucindo, y Belisa se ha sentido observada por Bernardo. Parece un doble emparejamiento amoroso, pero en una comedia de enredos las relaciones no pueden ser tan sencillas. Cuando Fenisa recibe la noticia de que tendrá que casarse con el capitán Bernardo. Si bien ama a Lucindo, acepta al capitán por esposo pero, con estrategia y habilidad, consigue la atención de Lucindo y engañar a todos. La discreta enamorada es una comedia donde Lope de Vega aborda con inteligencia y mucha ironía el tema de la psicología femenina y la hipocresía social. Lope de Vega es uno de los autores más prolíficos del Siglo de Oro español, que alcanza una de las metas más deseadas de los artistas de todas las épocas: la edificación de un teatro auténticamente nacional y popular. Un teatro que supo ser testigo de su tiempo y hacerse eco del sentir y el pensar, el saber y el querer del público, que era el pueblo.

Félix Lope de Vega (Madrid, 1562-1637). España. El que fuera llamado 'Fénix de los ingenios españoles', Félix Lope de Vega Carpio, nació en Madrid a finales de 1562. Su padre, el artesano bordador Félix de Vega, y su madre, Francisca Fernández Flórez, eran, probablemente, oriundos del valle de Carriedo (Cantabria), y se trasladaron a Madrid hacia 1561. El origen humilde de Lope de Vega sería transformado por él mismo en una imaginada hidalguía; de hecho, Lope siempre fue dado a investirse con atributos que le favorecieran y nunca ocultó su abultado deseo de fama y éxito. Sea como fuera, cristiano viejo o converso, lo que sí refleja su obra es una completa y cabal asimilación de los valores imperantes en la sociedad de su tiempo. Lope estudió primero en la escuela madrileña de Vicente Espinel, por quien siempre demostró estima y admiración, y después en un colegio jesuita que, años después, se llamó colegio Imperial. Posteriormente, al parecer entre 1577 y 1581, estudió en la Universidad de Alcalá de Henares, aunque no consta que obtuviera ningún título. Es probable, también, que siguiera algunas lecciones en la Universidad de Salamanca. Tras servir, desde muy joven, al obispo de Cartagena, inquisidor general y más tarde obispo de Ávila, don Jerónimo Manrique, Lope se alista en una escuadra de navíos y, en junio de 1583, zarpa de Lisboa rumbo a la isla Terceira (Azores), donde habían de combatir al prior de Crato, aspirante al trono portugués entonces en manos españolas a través de Felipe II. Acabada su misión, Lope regresa e inicia una de sus primeras relaciones amorosas, de entre las numerosas que se le atribuyen. Se trataba de Elena Osorio (su Filis), mujer bella y cultivada, hija de un empresario y actor teatral, la cual estaba separada de su marido (un actor). Lope escribiría algunas comedias para el padre de Elena. Años después, en 1587, tras enterarse de que Elena planeaba sustituirle por un influyente personaje madrileño (Francisco Perrenot Granvela), Lope difundió unos poemas infamantes contra ella y su familia, lo que le valió un destierro judicial de Madrid, por cuatro años, y de Castilla, por dos. En mayo de 1588, Lope toma por esposa a Isabel de Urbina Alderete (su Belisa), en Madrid. Isabel pertenecía a una familia muy influyente y de linaje antiguo, y es probable que el casamiento, aunque se realizó por poderes, pasara antes por algunas dificultades y supusiera la violación de la orden judicial por parte del escritor, que tenía prohibido regresar a la capital. Tras su boda, y ante la imposibilidad de estar en Madrid con su esposa, es probable que Lope de Vega se alistara como voluntario, junto a su hermano Juan, en la Armada Invencible, a bordo del galeón San Juan. Tras el fracaso de la expedición, en la que su hermano perdió la vida, Lope estará sucesivamente en Cádiz, Toledo, donde se reúne con Isabel (violando la orden de destierro), y Valencia, donde se establece el matrimonio hacia 1589. Valencia era una de las principales ciudades españolas, y su actividad teatral era de las más notables; allí se relacionó con dramaturgos locales como Francisco Tárrega, Carlos Boyl, Gaspar Aguilar y Guillén deCastro. Su actividad como escritor de comedias pasó de ser un divertimento a una actividad profesional con la que sostenía a su familia y con la que iba ganando creciente fama y popularidad, algo, como se dijo antes, muy conscientemente buscado por el escritor.

Jornada segunda


(Salen Doristeo y Finardo, en hábito de noche, Gerarda con rebociño y sombrero, Liseo y Fabio, músicos.)

Doristeo Notable frescura.

Finardo Extraña.

GerardaMucho de sus fuentes gusto.

DoristeoNo hay sitio de tanto gusto,

Gerarda bella, en España.

Gerarda ¡Qué lindas tazas!

Doristeo Famosas.

GerardaCon perlas brindando están.

Doristeo¡Qué liberales que dan

sus aguas claras y hermosas!

¿Haste holgado de venir?

GerardaBasta venir a tu lado.

DoristeoSentémonos.

Finardo Todo es Prado.

DoristeoAsí se suele decir.

¿Templaron vuesas mercedes?

LiseoLa prima se me bajó.

GerardaSubirla.

Doristeo Eso digo yo.

Fabio¿Comienzo?

Doristeo Empezar puedes.

Fabio ¿Qué diremos?

Doristeo La de Lope,

por vida del buen Liseo.

Liseo¿La del suspiro y deseo?

FinardoA fe, que hay bien donde tope.

(Tocan y cantan los músicos.)

Músicos «Cuando tan hermosa os miro,

de amor suspiro,

y cuando no os veo,

suspira por mí el deseo.

Cuando mis ojos os ven,

van a gozar tanto bien;

mas como por su desdén

de los vuestros me retiro,

de amor suspiro;

y cuando no os veo

suspira por mí el deseo.»

(Salen Lucindo y Hernando.)

Lucindo Dijeron que llevarían

quien cantase.

Hernando Ellos serán,

pues aquí cantando están.

LucindoNi cantan mal ni porfían.

Hernando Cesaron, como las aves

luego que alguno se acerca.

LucindoLlega y míralos más cerca.

Hernando¡Plegue a Dios, señor, que acabes

de ser necio!

Lucindo Si no es hora

para hablar con mi Fenisa,

¿que importa, pues todo es risa?

HernandoCelos ríen, y amor llora.

Yo paso a lo caballero

por delante; espera aquí.

LucindoYo aguardo.

(Pasa Hernando embozado por delante de los sentados, y vuélvese adonde quedó su amo.)

Finardo ¿Qué mira ansí

este necio majadero?

Doristeo Algo debe de buscar

que de casa se le fue.

GerardaCanta solo.

Liseo Cantaré.

GerardaSí, pero no has de templar.

Hernando En la voz la conocí.

LucindoLuego ¿es Gerarda?

Hernando Sin duda.

Lucindo¡Ay!

Hernando ¿Es menester ayuda?

LucindoY el otro ¿es su galán?

Hernando Sí.

Lucindo ¡Triste de mí!

Hernando ¿Qué tenemos?

¿Date por ventura el parto?

LucindoMientras más de ti me aparto,

más me acerco.

Hernando Sin extremos;

que te podrá conocer.

Lucindo¿Está en su regazo?

Hernando ¡Y cómo!

LucindoCelos por los ojos tomo,

y el alma comienza a arder,

¡oh, veneno, que desalmas

la vida con tus enojos,

siendo la copa los ojos

donde le beben las almas!

¡Nunca yo viniera acá!

HernandoVámonos de aquí, señor,

¿no es aquel ángel mejor,

que esperándonos está?

Lucindo ¿Cuál ángel?

Hernando Fenisa bella.

LucindoNo estoy para hablar agora

con ángeles.

Hernando Si te adora,

¿no será justo querella?

Lucindo Ésa peligro no corre;

que como es amor primero,

estará como otra Hero,

aguardándome en la torre;

pero ésta que está en los brazos

de este venturoso amante,

si me descuido un instante,

haráme el alma pedazos.

¿Traes el manto?

Hernando ¿Pues no?

LucindoPóntele.

Hernando Gran mal recelo.

LucindoHaz saya del herreruelo.

Hernando¡Yo mujer! ¡Tu dama yo!

Lucindo A esos árboles te ve,

y de mujer te disfraza.

HernandoVoy; mas temo que esta traza...

Ve, majadero.

Hernando Yo iré;

mas defenderme te toca,

y si hacerlo no quisieres,

no te espantes si me vieres

con la barriga a la boca.

(Vase Hernando.)

Lucindo ¡Qué mal se cura amor con invenciones!

¡Qué vano error sobresanar la herida,

si en las muertas cenizas escondida,

la viva lumbre el corazón le pones!

Celos, desdenes, iras, sinrazones

tienen el alma alguna vez dormida;

mas ¿qué letargo habrá que no despida

la fuerza de celosas prevenciones?

¡Oh celos!, con razón os han llamado

mosquitos del amor, de amor desvelos.

El humo de su fuego os ha engendrado.

¿Qué importa que se duerma en hombre

—¡Oh cielos!—

de pesadumbres del amor cansado,

si con sus voces le despiertan celos?

(Sale Hernando con un manto puesto y la capa por saya.)

Hernando ¿Vengo bien?

Lucindo Vienes tan bien,

que espero que bien me vaya.

Hernando¿Qué te parece la saya?

LucindoMuy bien.

Hernando ¿Y el manto?

Lucindo También.

Hernando ¿No voy muy apetecible?

LucindoVamos.

Hernando ¿Llevo malos bajos?

LucindoLlega.

Hernando En notables trabajos

me pone tu amor terrible.

(Acércanse a los otros cinco.)

Doristeo Un galán con cierta dama

hacia donde estamos viene.

Gerarda¡Gentil brío y arte tiene!

A fe que es ropa de fama.

Doristeo ¿Cómo?

Gerarda Dióme el buen olor.

DoristeoTomó pastilla al salir.

FinardoPastilla y Prado es decir

que es dama...

Doristeo ¿De qué?

Finardo De amor.

Doristeo A tu lado toma asiento.

Gerarda¡Qué de golpe se ha asentado!

FinardoDebe de tener pesado

lo que es el quinto elemento.

Lucindo Bella doña Estefanía,

¿qué os parece esta frescura?

(Habla con voz de mujer Hernando.)

HernandoFue mucha descompostura

venir aquí sin mi tía;

pero el mucho amor que os tengo

a más me puede obligar.

LucindoSeñores, ¿quieren cantar?

Hernando¿Déjanlo porque yo vengo?

Gerarda (Aparte.) (Lucindo es éste....