: Félix Lope de Vega y Carpio
: El esclavo de Roma
: Linkgua
: 9788498976960
: Teatro
: 1
: CHF 2.70
:
: Dramatik
: Spanish
: 142
: DRM
: PC/MAC/eReader/Tablet
: ePUB
El esclavo de Roma de Félix Lope de Vega dramatiza la historia de Andronio difundida medio siglo antes en las Epístolas familiares de Antonio de Guevara. Es una obra ambientada en el asedio romano de Cartago, y cuenta la historia de los amores entre el joven Andronio y su amada Flora, hija del gobernador de Tiro, quien la ha prometido en contra de su voluntad a Ariodante, gobernador de Cartago.

Félix Lope de Vega (Madrid, 1562-1637). España. El que fuera llamado 'Fénix de los ingenios españoles', Félix Lope de Vega Carpio, nació en Madrid a finales de 1562. Su padre, el artesano bordador Félix de Vega, y su madre, Francisca Fernández Flórez, eran, probablemente, oriundos del valle de Carriedo (Cantabria), y se trasladaron a Madrid hacia 1561. El origen humilde de Lope de Vega sería transformado por él mismo en una imaginada hidalguía; de hecho, Lope siempre fue dado a investirse con atributos que le favorecieran y nunca ocultó su abultado deseo de fama y éxito. Sea como fuera, cristiano viejo o converso, lo que sí refleja su obra es una completa y cabal asimilación de los valores imperantes en la sociedad de su tiempo. Lope estudió primero en la escuela madrileña de Vicente Espinel, por quien siempre demostró estima y admiración, y después en un colegio jesuita que, años después, se llamó colegio Imperial. Posteriormente, al parecer entre 1577 y 1581, estudió en la Universidad de Alcalá de Henares, aunque no consta que obtuviera ningún título. Es probable, también, que siguiera algunas lecciones en la Universidad de Salamanca. Tras servir, desde muy joven, al obispo de Cartagena, inquisidor general y más tarde obispo de Ávila, don Jerónimo Manrique, Lope se alista en una escuadra de navíos y, en junio de 1583, zarpa de Lisboa rumbo a la isla Terceira (Azores), donde habían de combatir al prior de Crato, aspirante al trono portugués entonces en manos españolas a través de Felipe II. Acabada su misión, Lope regresa e inicia una de sus primeras relaciones amorosas, de entre las numerosas que se le atribuyen. Se trataba de Elena Osorio (su Filis), mujer bella y cultivada, hija de un empresario y actor teatral, la cual estaba separada de su marido (un actor). Lope escribiría algunas comedias para el padre de Elena. Años después, en 1587, tras enterarse de que Elena planeaba sustituirle por un influyente personaje madrileño (Francisco Perrenot Granvela), Lope difundió unos poemas infamantes contra ella y su familia, lo que le valió un destierro judicial de Madrid, por cuatro años, y de Castilla, por dos. En mayo de 1588, Lope toma por esposa a Isabel de Urbina Alderete (su Belisa), en Madrid. Isabel pertenecía a una familia muy influyente y de linaje antiguo, y es probable que el casamiento, aunque se realizó por poderes, pasara antes por algunas dificultades y supusiera la violación de la orden judicial por parte del escritor, que tenía prohibido regresar a la capital.

Jornada segunda


(Sale Andronio y Flora.)

AndronioLa escuridad y silencio

de la noche temerosa

con que de ninguna cosa

tu persona diferencio

me llevan con atención,5

fuerte mujer, a tu hazaña

porque pienso que te engaña

alguna imaginación.

¿Cómo al Cónsul puede ser

que le puedas dar la muerte?,10

que aunque el pensamiento es fuerte

es muy flaco tu poder.

¿Qué ardid, qué invención, qué traza,

qué estratagema es aquesta

que de improviso propuesta15

nuestras vidas amenaza?

Si es matar a un hombre solo

¿qué le va a Roma en mi vida

de su dueño aborrecida

más que de la noche Apolo?20

Dime, por Dios, la verdad

de todo mi pensamiento.

FloraSoldado, este atrevimiento

ha sido temeridad.

Pero toda mi invención25

solamente se ha fundado

en hallar aquí un soldado.

Andronio¿Quiéresle bien?

FloraSin razón.

AndronioPues ¿qué imaginaste hacer?

FloraTodo fue rabia y furor,30

que la furia del amor

corre sin furia en mujer.

AndronioLuego ¿amores tienes?

FloraSí.

AndronioTienes grave enfermedad,

pero mujer y verdad35

nunca ha pasado por mí.

En efeto pretendías

que el soldado que saliera

en la ciudad te metiera

a buscar lo que querías.40

No sé yo cómo ha de ser

entrar sin lo prometido,

pero ¿qué te ha sucedido?

FloraOye y podraslo saber.

En el lugar que nací45

me sirvió un hombre seis años

con palabras, con engaños,

pero de gran fuerza en mí.

Quísele bien.

Andronio¿Cómo sabes

que esas fuesen mentirosas?50

FloraPorque el fin prueba las cosas.

AndronioYa espero que el cuento acabes.

FloraMi padre quiso casarme,

formó celos sin razón,

fuese y en tal ocasión55

quise a llamarle humillarme.

Vino a este tiempo aquel hombre

que se quería partir

a despedirse y cumplir

la obligación de su nombre.60

Andronio¿Cuál?

FloraAquel que pretendía

ser mi marido.

Andronio¿A qué efeto

se ausentaba?

FloraQué inquieto

me escuchas.

Andronio¡Oh, historia mía!

FloraEra extranjero y su hacienda65

quería traer primero.

Andronio¿Que era tu esposo extranjero?

Flora¿No lo entiendes?

AndronioDios te entienda.

FloraDespidiose y no se fue

porque en casa se quedó,70

que con mi padre trató

lo que después te diré.

Aquel que se fue por él

por hoy quedose en la calle,

yo sin velle, por llamalle75

escrebí un tierno papel.

Él entra entonces furioso,

toma el papel y leído

sospecha que escrito ha sido

para el extranjero esposo.80

No bastó razón con él

aunque lágrimas la daban,

porque equívocas estaban

las razones del papel.

Fuese a la guerra ofendido85

apenas se fue de allí.

Cuando a las voces que di

dio mi padre atento oído;

decía yo que tras él

me iría pues se partía90

y mi padre no entendía

que hablaba entonces con él.

AndronioPues ¿con quién?

FloraCon el extraño,

que ya despedido estaba.

AndronioPues ¿qué pensaba?

FloraPensaba95

que hizo a mi honor engaño.

AndronioY ¿qué resultó?

FloraQuerer

que antes que el hombre se fuese

la boda se concluyese.

AndronioY ¿fuiste en fin su mujer?100

FloraOye con paciencia, espera.

AndronioNo es poco, adelante, di,

que si respondieras sí

con la vida la perdiera.

FloraFuime aderezar y salgo105

al campo por un jardín.

Andronio¿No te vieron?

FloraOye el fin.

AndronioGran fe, pensamiento hidalgo.

FloraMétome en una arboleda,

y echo una piedra en un río110

que bañaba el jardín mío

por una fresca alameda.

Que me ahogo dije a gritos,

una criada acudió

y por uno que di yo115

dio como loca infinitos.

Llegó mi padre y mi esposo

y viendo que el agua hacía

mil círculos que rompía

en el margen espumoso120

creyéronlo y no buscaron

la viva sino la sombra.

Andronio¿Cómo esa mujer se nombra

y esos dos que la llamaron?

FloraFlora se llama.

Andronio¡Ay de mí!125

¿Y el soldado?

FloraAndronio.

Andronio¡Ay, Flora,

conozco, mi bien, ahora,

que engañado te ofendí!

Flora¿Eres tú acaso mi bien?

AndronioLa tiniebla y el lugar130

me pudieron desvelar,

y el imposible también.

Ya tu voz reconocía

el alma y aunque pensaba

si eras tú me deslumbraba135

saber que ser no podía.

Pero ya en fin pudo ser.

FloraEstás contento, enemigo,

de verme sin ti y contigo.

AndronioHazaña fue de mujer.140

Pero dime de qué manera

a la ciudad volveremos.

Flora¿Quieres que al Cónsul matemos?

AndronioHeroico suceso fuera

pero no me satisfago.145

FloraCon este humilde sayal

vendiendo pan al real

vine al muro de Cartago.

Enamorose de mí

y cierta señal me dio150

para que en su tienda yo

pueda entrar y este escrebí.

AndronioHabiéndote ya cobrado,

por mil Romas que me dé

Cartago, no mataré155

un esclavo del Senado.

¡Gran rumor!

Flora¿De la ciudad?

AndronioNo, sino del enemigo,

escóndete.

Flora¡Ay, dulce amigo!

Andronio¡Qué notable escuridad!160

Apenas veo la gente

y siento rumor y voces.

Escóndete así te goces

entre tanto que se ausente

que yo quiero ver lo que es.165

FloraY ¿dónde tengo de hallarte?

AndronioAquí, que es pública parte,

al tronco deste ciprés.

(Vanse y salen Camilo, Rutilio y Porcio, soldados.)

RutilioSi con tal severidad

procede el cónsul Camilo,170

mudara la guerra estilo

y ley la necesidad.

Que puesto que no la tiene

el no tenella es su ley.

CamiloTiene esperanzas de rey175

y arrogante dellas viene.

¿De qué habemos de comer

si no nos deja...